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GOLPE AL BOLSILLO: el consumo masivo cayó por noveno mes seguido y cada vez más familias se endeudan para comer
Las ventas retrocedieron 1,2% interanual en septiembre y acumularon una caída de 2,7% en nueve meses. Además, un relevamiento reveló que dos de cada tres personas se quedan sin dinero antes del día 20 y que la mayoría de quienes toman créditos lo hace para cubrir gastos básicos.
El consumo masivo volvió a caer en septiembre y profundizó una tendencia que ya lleva nueve meses consecutivos de retroceso. Según un informe de la consultora Scentia, las ventas bajaron 1,2% respecto del mismo mes del año pasado y acumularon una contracción de 2,7% durante los primeros nueve meses de 2026. Los datos reflejan las dificultades de los hogares para sostener sus compras cotidianas en un contexto en el que los ingresos también deben destinarse al pago de servicios, deudas y otros gastos esenciales.
El relevamiento se elaboró sobre la base de información de 9.000 puntos de venta, entre supermercados, autoservicios, mayoristas, farmacias, comercios tradicionales y plataformas digitales. Los resultados mostraron caídas en buena parte de los canales comerciales, con diferencias importantes entre los distintos formatos de venta. Los autoservicios independientes registraron un retroceso interanual de 3,7%, seguidos por los mayoristas, con una baja de 3,4%, y los supermercados, con una caída de 2,6%.
El comercio electrónico mostró un comportamiento diferente, con un crecimiento interanual de 30,5%. Sin embargo, el avance de las ventas por internet no alcanzó para revertir el resultado negativo del conjunto del consumo masivo, que continuó mostrando señales de debilidad.
La comparación mensual tampoco ofreció un panorama favorable. Frente a agosto, las ventas retrocedieron 1%. Los mayoristas encabezaron las bajas, con una caída de 6,7%, mientras que los supermercados registraron un descenso de 5,3%. En tanto, el comercio electrónico retrocedió 3,9% frente al mes anterior y los autoservicios independientes bajaron 1,8%.
Al observar los productos, uno de los datos más preocupantes apareció en los alimentos perecederos, cuyas ventas cayeron 10,2% interanual en septiembre. También se registraron retrocesos en las bebidas sin alcohol, con una baja de 8%; los productos de desayuno y merienda, con 5,2%; las bebidas alcohólicas, con 4,2%; los artículos de higiene personal, con 3,1%; y los productos de limpieza, con 1,6%.
En ese escenario, la categoría de alimentación fue la única que presentó una variación interanual positiva, con un crecimiento de 1,7% en septiembre y un avance acumulado de 1,2% en los primeros nueve meses del año. Aun así, el comportamiento general de los distintos rubros evidencia que buena parte de los consumidores continúa ajustando sus compras y priorizando determinados productos frente a otros.
El balance acumulado entre enero y septiembre también muestra caídas pronunciadas en varias categorías. Los alimentos perecederos lideraron los retrocesos, con una contracción de 10,5%, seguidos por las bebidas sin alcohol, que bajaron 7,7%, y los productos de desayuno y merienda, con una disminución de 5,2%. Además, los artículos de limpieza para ropa y hogar retrocedieron 2,6%; los productos de consumo impulsivo, 2,4%; los de higiene y cosmética, 2,1%; y las bebidas alcohólicas, 0,4%.
A la retracción del consumo se suma otro problema que condiciona la economía de los hogares: el crecimiento de las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras. Un informe del Instituto Argentina Grande estimó que 5,7 millones de personas tienen deudas en mora, una cifra equivalente al 12% de la población. El dato refleja las dificultades que enfrentan numerosos deudores para cumplir con sus compromisos en tiempo y forma.
Entre los jóvenes, el endeudamiento también presenta señales de alerta. El relevamiento indicó que el 19,4% de quienes tienen deudas registra al menos una mora con una plataforma financiera digital, mientras que el 7,9% mantiene una deuda bancaria atrasada. Estas cifras muestran que los problemas para afrontar pagos no se limitan a un único tipo de crédito y alcanzan a distintos sectores de la población.
Las dificultades para llegar a fin de mes también quedaron expuestas en el Monitor de Opinión Pública de septiembre, elaborado por Zentrix Consultora. De acuerdo con la encuesta, dos de cada tres personas se quedan sin dinero, como máximo, el día 20 de cada mes. Casi cuatro de cada diez no logran llegar a la segunda quincena, mientras que el 34% asegura que sus ingresos le alcanzan hasta el final del mes. Apenas el 9,8% afirmó que puede ahorrar.
El informe también puso el foco en los motivos por los que las personas recurren al crédito. Entre quienes se endeudaron, el 55,1% señaló que utilizó el dinero para afrontar gastos básicos, como alimentos y salud. Otro 21,3% tomó créditos para pagar tarifas y servicios, mientras que el 11,8% recurrió al financiamiento para comprar bienes durables.
La situación es todavía más compleja entre los hogares de menores ingresos. En los sectores populares, el 59,6% de las personas se queda sin dinero antes del día 15 y el 83,3% no llega al día 20. Además, solamente el 0,9% consigue ahorrar, una proporción que expone el escaso margen financiero con el que cuentan esos hogares para afrontar gastos imprevistos.
En los sectores de mayores ingresos, en cambio, el panorama es diferente, aunque también existen dificultades para algunos hogares. El relevamiento indicó que el 20% se queda sin dinero antes de terminar el mes, mientras que el 61,9% afirmó que puede ahorrar. La diferencia entre ambos segmentos muestra cómo la capacidad de sostener los gastos cotidianos y generar un excedente económico varía según los recursos disponibles.
Las modalidades de endeudamiento también presentan contrastes. Entre las personas de ingresos bajos, el 68,1% declaró haberse endeudado, frente al 36,5% de quienes tienen ingresos altos. Además, el 65,5% de los encuestados con menos recursos destinó el crédito a cubrir gastos esenciales, mientras que entre los sectores de mayores ingresos el 63,4% lo utilizó para comprar bienes durables.
La combinación de ventas en retroceso, dificultades para llegar a fin de mes y aumento de las deudas configura un escenario complejo para el consumo interno. Mientras los comercios registran caídas en numerosas categorías, cada vez más hogares recurren al financiamiento para afrontar necesidades cotidianas. Los datos de septiembre muestran así una economía doméstica marcada por la pérdida de margen para consumir, la reducción de la capacidad de ahorro y la necesidad de priorizar los gastos indispensables.
