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MÁS FONDOS PARA LA SIDE: el Gobierno le asignó otros $30 mil millones mientras crecen los gastos reservados
El Gobierno amplió en más de $30 mil millones el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia de Estado. Diputados opositores cuestionaron el incremento y advirtieron por el fuerte crecimiento de los gastos reservados durante la gestión de Javier Milei.
La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) recibió una nueva ampliación presupuestaria superior a los $30 mil millones, en el marco de una readecuación de partidas dispuesta por el Gobierno de Javier Milei que también alcanzó al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas.
La modificación fue establecida mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 867/2026, publicado pocas horas después de la cadena nacional en la que el Presidente anunció una serie de medidas vinculadas con la cuestión Malvinas y anticipó la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.
Aunque la ampliación presupuestaria coincidió temporalmente con los anuncios presidenciales relacionados con las islas, el decreto no establece una vinculación directa entre la nueva partida destinada a la SIDE y la cuestión Malvinas. El Gobierno justificó las modificaciones en la necesidad de atender requerimientos “vigentes en materia salarial, de inteligencia y contemplar las erogaciones que hacen al cumplimiento de su cometido”.
El incremento de los recursos, sin embargo, generó cuestionamientos entre legisladores de la oposición, que pusieron especialmente el foco en la evolución de los gastos reservados y reclamaron mayores precisiones sobre el destino de una parte de los fondos adicionales.
La SIDE, mientras tanto, buscó exhibir públicamente un mayor protagonismo en las cuestiones vinculadas con la soberanía argentina sobre el Atlántico Sur. Desde su cuenta oficial en la red social X publicó un mapa de las Islas Malvinas acompañado por la frase “estamos mirando”.
El segundo de la Secretaría, José Lago Rodríguez, también se refirió al rol del organismo y afirmó: “La SIDE trabaja todos los días para anticipar, identificar, reconocer, monitorear y analizar acciones y dinámicas de actores estratégicos en el Atlántico Sur y de aquellos vinculados con la ocupación ilegítima del territorio nacional de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Un sistema de inteligencia moderno y profesional permite defender la soberanía”.
La Secretaría también participó de los preparativos de la cadena nacional encabezada por Milei y tendrá representación en el Consejo de Seguridad Nacional anunciado por el Presidente. El organismo estará integrado, entre otras áreas, por representantes de la Cancillería, Defensa y Economía, y tendrá como objetivo establecer una política de seguridad nacional de aplicación transversal en el Estado.
El nuevo refuerzo presupuestario se produjo, además, poco después de otra ampliación de fondos destinada a la SIDE durante el Mundial, que había alcanzado casi $50 mil millones. De esta manera, el organismo recibió dos refuerzos presupuestarios de magnitud en poco más de un mes.
El diputado Agustín Rossi cuestionó la evolución de los recursos destinados a inteligencia y sostuvo que la SIDE no habría sido alcanzada por los recortes que, según su análisis, sí afectaron a otras áreas del Estado.
“En un gobierno que ha aplicado la motosierra, la que no sufrió nunca fue la SIDE. Hubo recortes en áreas sensibles como educación, salud o asistencia social, pero jamás en materia de inteligencia. Los gastos reservados, además, pasaron del 4 por ciento en 2023 al 20 por ciento en 2026”, afirmó Rossi.
El legislador, quien estuvo al frente de la entonces Agencia Federal de Inteligencia durante el gobierno del Frente de Todos, también cuestionó que no exista, a su entender, una explicación suficiente para justificar el aumento presupuestario. En particular, planteó dudas debido a que la SIDE no habría incrementado de manera significativa su cantidad de personal.
Uno de los aspectos que genera mayor atención es que alrededor de $19 mil millones de la última ampliación corresponden a gastos de capital. Desde sectores opositores señalaron que ese incremento podría tener impacto sobre los recursos reservados del organismo, aunque el destino concreto de esas partidas deberá determinarse a partir de la ejecución presupuestaria.
El jefe de la SIDE, Cristian Auguadra, se presentó el 25 de agosto ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso. Fue la primera vez que expuso ante ese organismo y uno de los principales cuestionamientos que recibió estuvo relacionado con el aumento progresivo de los gastos reservados durante la actual gestión.
La evolución de esas partidas muestra un crecimiento desde el comienzo de la administración de Milei. Cuando finalizó la intervención de Ana Clara Alberdi en la entonces Agencia Federal de Inteligencia, en 2023, los gastos reservados representaban alrededor del 4 por ciento del presupuesto del organismo.
En 2024, después de que el Gobierno disolviera la Agencia Federal de Inteligencia y restableciera la SIDE, la proporción de fondos reservados se elevó al 8 por ciento. En 2025 alcanzó el 13 por ciento y, de acuerdo con el presupuesto aprobado para 2026, representa aproximadamente el 20 por ciento de los recursos del organismo.
Durante su exposición ante la comisión bicameral, Auguadra se comprometió a entregar información adicional por escrito. Desde sectores de la oposición consideran que las explicaciones brindadas hasta el momento no fueron suficientes para justificar el crecimiento de los fondos reservados.
El argumento de las amenazas a la seguridad nacional aparece como uno de los principales fundamentos para explicar el incremento de los recursos destinados a inteligencia. Sin embargo, legisladores y fuentes vinculadas con el funcionamiento del organismo cuestionaron que las hipótesis de amenaza conocidas hasta el momento permitan explicar por sí solas el aumento de las partidas.
En ese contexto, Auguadra habría señalado ante la comisión que la SIDE no trabaja actualmente con una hipótesis relevante de terrorismo político o extremismo de izquierda. También habría considerado baja la posibilidad de un atentado relacionado con organizaciones vinculadas con la Yihad islámica.
Ese planteo fue utilizado por sectores opositores para cuestionar la política de seguridad impulsada por el Gobierno, que durante los últimos meses profundizó su acercamiento a la agenda antiterrorista promovida por Estados Unidos.
La diputada Myriam Bregman vinculó el aumento de las partidas destinadas a inteligencia y Defensa con el alineamiento internacional de la administración Milei y con la creación del Consejo de Seguridad Nacional.
“El Gobierno viene cumpliendo todos los mandatos de Trump para ser su referente en la región: se integró al Escudo de las Américas e intenta implementar la ‘Doctrina Donroe’. Los incrementos de partidas son para cumplir con la política que le interesa a Estados Unidos en ‘la guerra por los estrechos’ que está llevando adelante, con el consecuente desplazamiento de Gran Bretaña. Ya en mayo el gobierno de Milei acordó con Estados Unidos el patrullaje conjunto del Atlántico Sur”, afirmó Bregman.
Desde el oficialismo, en cambio, el incremento de recursos para la SIDE es presentado como parte de una estrategia destinada a fortalecer las capacidades de inteligencia y seguridad del Estado frente a los desafíos considerados prioritarios por la administración nacional.
La nueva ampliación presupuestaria vuelve a colocar a la Secretaría de Inteligencia en el centro de la discusión política. El debate no pasa solamente por los más de $30 mil millones adicionales asignados mediante el nuevo decreto, sino también por la evolución de los fondos reservados y por el papel que el organismo tendrá dentro de la nueva estructura de seguridad nacional impulsada por Milei.
Con dos refuerzos presupuestarios de gran magnitud en poco más de un mes y una participación cada vez más visible en la agenda estratégica del Gobierno, la SIDE vuelve a quedar bajo la lupa del Congreso y de la oposición, que reclama explicaciones sobre el destino de los recursos mientras el oficialismo defiende la necesidad de fortalecer el sistema de inteligencia.
