ACTUALIDAD
Golpe a la economía: el EMAE cayó tras 14 meses y volvió el temor a una nueva recesión

La actividad económica se contrajo en noviembre según el Indec y cortó una racha de más de un año sin caídas. El fuerte derrumbe de la industria, sumado a bajas en comercio y construcción, expuso el agotamiento del rebote y encendió señales de alerta.
La actividad económica registró en noviembre su primera caída en 14 meses, de acuerdo al Estimador Mensual de la Actividad Económica publicado por el Indec, uno de los principales anticipos del Producto Bruto Interno. El dato marcó un quiebre en la tendencia y confirmó el debilitamiento del nivel de actividad tras el rebote iniciado a fines de 2024.
Según el organismo oficial, la economía se contrajo un 0,3 por ciento en la comparación interanual respecto de noviembre de 2025 y también retrocedió un 0,3 por ciento frente a octubre en términos desestacionalizados. Se trató de la segunda baja mensual consecutiva, un resultado que volvió a instalar el riesgo de una recesión técnica, definida por dos períodos seguidos de caída.
Únete a nuestro Instgram https://www.instagram.com/almafuerteradio/ y accede a las noticias mas relevantes.
Durante septiembre, ese escenario había estado muy cerca de concretarse, pero en aquel momento una revisión al alza de los datos previos permitió sostener la continuidad del crecimiento. Las caídas de octubre y noviembre, sin embargo, revirtieron ese panorama y volvieron a encender las alarmas sobre la evolución de la economía.
El dato de noviembre también dejó en evidencia que el crecimiento estimado del PBI para 2025, cercano al 4,5 por ciento, responde en gran medida a un efecto estadístico de arrastre. La comparación con un primer semestre de 2024 fuertemente deprimido explica buena parte del resultado anual, mientras que la actividad real se mantuvo prácticamente estancada durante más de un año.
En ese sentido, la consultora LCG advirtió que, pese al crecimiento acumulado, desde el pico alcanzado en febrero la actividad cayó un 0,6 por ciento en términos desestacionalizados. En comparación con diciembre de 2024, el avance apenas llegó al 0,2 por ciento, lo que confirma un 2025 sin crecimiento efectivo.
El cambio de signo del EMAE estuvo explicado principalmente por el fuerte deterioro de la industria manufacturera. En noviembre, el sector registró una caída interanual del 8,2 por ciento, muy por encima del retroceso del 2,7 por ciento observado en octubre, y acumuló así cinco meses consecutivos en baja.
El impacto de la industria fue tan marcado que su incidencia en el índice general prácticamente se triplicó y alcanzó por sí sola para explicar el paso de una variación positiva a una negativa en el nivel de actividad. Este nuevo período de depresión coincidió con un contexto de tensión financiera, suba de tasas de interés y enfriamiento del consumo.
Desde el sector empresario advirtieron que la apertura de importaciones y la caída del mercado interno profundizaron el deterioro productivo. “Cae el consumo, aumentan las importaciones y se pierde producción nacional. Cada vez se sienten más las pérdidas de puestos de trabajo”, señaló el titular de Industriales Pymes Argentinos, Daniel Rosato.
Aun con la reciente baja de tasas impulsada por el Gobierno, las cámaras empresarias advirtieron que el impacto no será inmediato. Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa estimaron que recién hacia marzo podrían comenzar a verse señales de recuperación en la actividad industrial.
El retroceso económico no se limitó a la industria. El comercio cayó un 6,4 por ciento interanual y la construcción un 2,3 por ciento, dos sectores clave por su peso en el empleo y el consumo. La actividad total logró amortiguar la caída gracias al desempeño de rubros con menor impacto laboral, como impuestos, intermediación financiera, minería y el sector agropecuario.
De este modo, el dato de noviembre confirmó un escenario de estancamiento prolongado y volvió a poner en duda la solidez de la recuperación económica, en un contexto marcado por la debilidad de los sectores que sostienen la economía real.

