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POBREZA EN ALZA: crece la expectativa por el dato del INDEC y el Gobierno prepara su defensa
Una estimación de la consultora ExQuanti calculó que 15,1 millones de personas habrían quedado bajo la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026, 1,7 millones más que en el período anterior. El dato oficial del INDEC se conocerá el 24 de septiembre.
El Gobierno de Javier Milei se prepara para afrontar un nuevo dato de pobreza que podría mostrar un cambio en la tendencia que había registrado el indicador durante los primeros semestres de su gestión. Mientras crece la expectativa por el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las primeras estimaciones privadas anticipan un aumento durante los primeros seis meses de 2026.
El cálculo de ExQuanti, elaborado a partir de información del INDEC, estima que la cantidad de personas en situación de pobreza habría pasado de 13,4 millones durante el segundo semestre de 2025 a 15,1 millones durante el primer semestre de este año. Esto implicaría 1,7 millones de personas más bajo la línea de pobreza en apenas seis meses.
El dato todavía no es oficial y deberá ser contrastado con la medición que publique el INDEC. El organismo tiene previsto difundir el indicador correspondiente al primer semestre de 2026 el próximo 24 de septiembre.
La estimación privada también marcaría un cambio respecto de la evolución registrada anteriormente. El último dato oficial disponible ubicó la pobreza en el 31,6% de las personas durante el primer semestre de 2025 y en el 28,2% durante el segundo semestre de ese año. En ese período, el indicador había mostrado una nueva reducción.
Frente al escenario que anticipan las consultoras, en sectores del oficialismo comenzaron a circular comparaciones con los niveles de pobreza registrados durante administraciones anteriores. El argumento apunta a remarcar que, incluso ante una eventual suba, el indicador seguiría por debajo de los máximos registrados en otros períodos.
Según trascendió, dentro de La Libertad Avanza se estima que la pobreza podría ubicarse alrededor del 31%. Una de las respuestas que comenzó a instalarse consiste en comparar esa eventual cifra con registros de gobiernos anteriores, en lugar de concentrar la discusión exclusivamente en la evolución del indicador durante la actual gestión.
En ese sentido, también aparecieron referencias a los números correspondientes a las administraciones de Mauricio Macri y Cristina Kirchner. La comparación histórica forma parte del debate político sobre la evolución de la pobreza, aunque el próximo informe del INDEC permitirá establecer cuál fue efectivamente el porcentaje registrado durante el primer semestre de 2026.
La Casa Rosada también deposita parte de sus expectativas en la evolución de la inflación. Dentro del oficialismo sostienen que una eventual continuidad de la desaceleración de los precios podría contribuir posteriormente a una recuperación de los ingresos reales y, con ello, a una nueva reducción de la pobreza.
Sin embargo, el indicador depende de la relación entre los ingresos de los hogares y el costo de la canasta básica total, además de factores vinculados con el empleo y la evolución de los salarios. Por eso, una eventual mejora futura de la inflación no implica por sí misma una reducción inmediata de la pobreza.
Desde el inicio de la gestión de Milei, la evolución del indicador se convirtió en uno de los principales elementos utilizados por el Gobierno para defender su programa económico. La pobreza había alcanzado el 52,9% de las personas durante el primer semestre de 2024, para luego descender al 31,6% en el primer semestre de 2025 y al 28,2% en el segundo semestre de ese año.
Ahora, las estimaciones privadas anticipan que esa tendencia descendente podría haberse interrumpido durante la primera mitad de 2026. ExQuanti calcula que entre octubre de 2025 y junio de este año se habrían sumado 2,9 millones de personas a la población en situación de pobreza.
El próximo informe oficial permitirá determinar si esas proyecciones se confirman y cuál fue la magnitud real del cambio. Hasta entonces, el debate político continuará atravesado por las distintas interpretaciones sobre las causas de la evolución del indicador y por las comparaciones con los registros de las gestiones anteriores.
