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GOLPE CAFETERO EN EL AZTECA: Colombia brilló con Luis Díaz y arrancó el Mundial con una victoria que ilusiona
La selección colombiana venció 3 a 1 a Uzbekistán en su debut mundialista. Luis Díaz fue la gran figura con un gol y una asistencia en una actuación que dejó al equipo de Néstor Lorenzo como líder del Grupo K.
Colombia comenzó su camino en el Mundial 2026 de la mejor manera posible. En una noche cargada de expectativas en el estadio Azteca de Ciudad de México, el conjunto dirigido por Néstor Lorenzo derrotó por 3 a 1 a Uzbekistán y dio una muestra de carácter, jerarquía y contundencia para quedarse con los primeros tres puntos de la competencia.
El seleccionado cafetero asumió el protagonismo desde el pitazo inicial y rápidamente se adueñó de la posesión de la pelota. Con paciencia para elaborar las jugadas y amplitud por las bandas, intentó encontrar espacios ante una selección uzbeka que apostó por un esquema compacto y una defensa bien organizada para resistir los avances sudamericanos.
Durante buena parte del primer tiempo, Colombia dominó territorialmente, aunque le costó transformar ese control en situaciones claras de peligro. Uzbekistán logró cerrar los caminos hacia el arco y concentró buena parte de sus esfuerzos en neutralizar a Luis Díaz, la principal carta ofensiva del conjunto de Lorenzo.
Sin embargo, el delantero del Liverpool comenzó a marcar diferencias con el correr de los minutos. Su velocidad, desequilibrio y capacidad para encarar en el uno contra uno empezaron a generar preocupación en la defensa rival. La primera gran ocasión llegó cuando sacó un potente remate cruzado de zurda que superó al arquero pero terminó estrellándose contra uno de los postes.
A medida que avanzaba la etapa inicial, Colombia incrementó la presión y encontró cada vez más espacios. Luis Díaz se convirtió en el jugador más peligroso del partido y provocó constantes infracciones de una defensa que comenzaba a sufrir su movilidad.
La insistencia finalmente tuvo recompensa poco antes del descanso. En una jugada elaborada por el sector izquierdo, Díaz levantó un centro preciso al corazón del área y encontró la llegada de Daniel Muñoz, que conectó una volea impecable para abrir el marcador y establecer el merecido 1 a 0.
La ventaja reflejaba lo ocurrido en el campo de juego. Colombia había sido superior y lograba trasladar al resultado la diferencia que mostraba en el desarrollo.
Pero el encuentro cambió de tono en la segunda mitad. Uzbekistán regresó con una actitud mucho más agresiva y adelantó sus líneas en busca de la igualdad. Los cambios realizados por el entrenador Fabio Cannavaro le dieron mayor profundidad al conjunto asiático, que comenzó a inquietar con frecuencia a la defensa colombiana.
El empate llegó a los quince minutos del complemento y tuvo como protagonista involuntario al arquero Camilo Vargas. Un remate de Eldor Shomurodov pareció controlable, pero el guardameta dejó un rebote inesperado que fue aprovechado por Fayzullaev, quien apareció sin marca para empujar la pelota de cabeza y establecer el 1 a 1.
La igualdad generó incertidumbre durante algunos minutos y obligó a Colombia a reaccionar rápidamente. La respuesta no tardó en llegar.
Gustavo Puerta recuperó una pelota clave en campo rival y aceleró una transición ofensiva que encontró mal parada a la defensa uzbeka. El balón terminó en los pies de Luis Díaz, que definió con enorme categoría para marcar el 2 a 1 y desatar el festejo colombiano.
El gol significó un golpe anímico importante para Uzbekistán y devolvió la tranquilidad al conjunto sudamericano. A partir de ese momento, Colombia administró mejor los tiempos del partido y buscó aprovechar los espacios que dejaba un rival obligado a arriesgar.
Los asiáticos mantuvieron la ambición y continuaron buscando el empate, llegando incluso a tener algunos acercamientos peligrosos. Sin embargo, la defensa colombiana respondió con firmeza y evitó sobresaltos mayores en el tramo decisivo del encuentro.
Cuando el partido ingresaba en tiempo de descuento y Uzbekistán estaba completamente volcado al ataque, llegó la sentencia definitiva. Juan Camilo Hernández protagonizó una gran acción individual por la banda y envió un centro preciso que encontró a Jaminton Campaz ingresando por el segundo palo. El atacante conectó de cabeza y estableció el 3 a 1 que liquidó el encuentro.
El pitazo final confirmó una victoria que deja muy buenas sensaciones para Colombia. Más allá del resultado, el equipo mostró personalidad, capacidad de reacción y varias individualidades en gran nivel.
La figura indiscutida de la noche fue Luis Díaz. El extremo colombiano participó activamente en los tres goles, aportó una asistencia, convirtió un tanto y se transformó en el jugador más desequilibrante del partido. Su actuación ratificó el enorme momento futbolístico que atraviesa y alimentó la ilusión de una selección que sueña con ser protagonista en la Copa del Mundo.
Gracias a este triunfo, Colombia quedó como líder del Grupo K y aprovechó el empate entre Portugal y República Democrática del Congo para dar un paso importante en la lucha por la clasificación a los octavos de final. El próximo compromiso será precisamente ante el conjunto africano, en un duelo que podría acercar a los dirigidos por Néstor Lorenzo a la siguiente fase del torneo.
