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¡EL MERCADO VUELVE A ENCENDER LAS ALARMAS! Bonos y acciones caen y el riesgo país supera los 600 puntos
El riesgo país llegó a 630 puntos básicos, su nivel más alto desde abril. Los bonos soberanos y las acciones argentinas volvieron a caer, mientras aumenta el costo de financiamiento para el país.
Los mercados argentinos volvieron a cerrar una jornada negativa, con bajas generalizadas en bonos y acciones y un nuevo salto del riesgo país, que alcanzó los 630 puntos básicos. El indicador elaborado por JP Morgan registró así su nivel más elevado desde fines de abril y profundizó una tendencia que viene generando presión sobre los activos locales.
Los bonos soberanos en dólares cerraron con una baja promedio cercana al 0,5 por ciento, mientras que el índice S&P Merval retrocedió alrededor de 1 por ciento en pesos y casi 2 por ciento medido en dólares.
El riesgo país había comenzado septiembre en torno de los 501 puntos y, durante las primeras jornadas del mes, incluso había logrado ubicarse por debajo de esa marca. Sin embargo, en las últimas semanas retomó una trayectoria ascendente: primero superó los 500 puntos, luego los 550 y finalmente quebró la barrera de los 600.
Este indicador refleja la diferencia entre el rendimiento que los inversores exigen por mantener deuda argentina y la tasa de referencia de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Por ese motivo, su evolución tiene un impacto directo sobre las condiciones de financiamiento del país.
Con un riesgo país ubicado en estos niveles, una eventual emisión de nueva deuda argentina en los mercados internacionales debería afrontar tasas de interés más elevadas que las que se hubieran conseguido con un indicador cercano a los 400 puntos. La misma situación también repercute sobre provincias y empresas argentinas que buscan acceder al crédito externo.
La presión sobre los activos locales se dio además en un contexto de señales negativas sobre la actividad económica. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la actividad económica registró en julio una caída mensual del 2,9 por ciento en la medición desestacionalizada y una contracción interanual del 1,4 por ciento.
A esto se sumaron los datos oficiales correspondientes a la pobreza durante el primer semestre del año, en un escenario que mantiene la atención de los inversores sobre la evolución de la economía argentina.
En la Bolsa porteña, el S&P Merval cayó 1,1 por ciento hasta los 2.908.312 puntos y acumuló una pérdida del 4,1 por ciento durante septiembre. En dólares, el retroceso de la jornada fue del 1,4 por ciento y la baja acumulada en el mes llegó al 5,5 por ciento.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también mostraron una mayoría de resultados negativos. Entre las principales bajas se ubicaron YPF, TGS y Banco Macro, en una rueda marcada por una importante presión vendedora sobre los papeles argentinos.
Entre las acciones que más retrocedieron en el mercado local se destacaron Edenor, con una caída del 2,67 por ciento; BYMA, 2,42 por ciento; Central Puerto, 2,3 por ciento; TGS, 2,21 por ciento; YPF, 2,25 por ciento; Banco Macro, 2,09 por ciento; Supervielle, 1,81 por ciento; Metrogas, 1,7 por ciento; Telecom, 1,49 por ciento; BBVA, 0,96 por ciento; Grupo Galicia, 0,93 por ciento; Comercial del Plata, 0,9 por ciento; Transener, 0,4 por ciento; y Pampa Energía, 0,19 por ciento.
En el segmento de renta fija, el Bonar 2038 bajó 0,45 por ciento, el AL29 cayó 0,37 por ciento, el AL30 perdió 0,33 por ciento, el AL35 retrocedió 0,43 por ciento, el AL41 descendió 0,96 por ciento y el AN29 terminó con una baja del 0,59 por ciento.
La jornada prolongó de esta manera la tendencia negativa que ya se había observado en las ruedas anteriores. En la sesión previa, el riesgo país había aumentado 12 puntos hasta los 578, después de acumular nueve jornadas consecutivas de subas.
El escenario combina una mayor presión de las tasas internacionales con señales de retroceso en la actividad económica y una caída de los principales activos financieros argentinos. En ese contexto, el nuevo salto del riesgo país vuelve a poner el costo del financiamiento en el centro de la escena y condiciona las futuras necesidades de crédito del Estado, las provincias y las empresas.
