DEPORTES
PONZIO TOMÓ EL MANDO DE RIVER: asumió como interino y podría quedarse hasta fin de año
El histórico mediocampista de la era Gallardo dirigió su primera práctica en el predio de Cantilo tras la salida de Eduardo Coudet. Debutará ante Banfield por el Torneo Clausura y podría continuar al frente del equipo más allá de los próximos partidos.
River ya tiene nuevo conductor. Luego de la eliminación ante Independiente Santa Fe por los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana y la salida de Eduardo Coudet, la dirigencia decidió poner al frente del plantel profesional a Leonardo Ponzio, uno de los máximos referentes de la historia reciente del club.
El exmediocampista asumió inicialmente como entrenador interino y este jueves dirigió su primera práctica en el predio de Cantilo. Su estreno oficial será ante Banfield, por la séptima fecha del Torneo Clausura 2026, en un partido que tendrá especial importancia para un equipo que atraviesa un momento de fuerte incertidumbre deportiva.
La decisión de apostar por Ponzio representa una alternativa diferente a la utilizada por River en otras situaciones similares. En anteriores oportunidades, el club había recurrido a Marcelo Escudero para hacerse cargo temporalmente del plantel, pero esta vez la dirigencia eligió a un futbolista profundamente identificado con la institución y con la etapa más exitosa de Marcelo Gallardo.
Ponzio fue una pieza fundamental durante buena parte del ciclo de Gallardo como jugador y formó parte de algunos de los equipos más importantes de la historia reciente de River. Su conocimiento del club, del vestuario y de varios integrantes del plantel fue uno de los factores considerados para otorgarle esta responsabilidad.
Hasta ahora, Ponzio se desempeñaba en un área vinculada con la estructura deportiva y la secretaría técnica de la institución. Su función estaba relacionada con cuestiones internas del club y no con la conducción cotidiana de los entrenamientos del equipo profesional.
La salida de Coudet modificó rápidamente ese escenario. Después de la eliminación frente a Independiente Santa Fe, el entrenador decidió dar un paso al costado y dejó vacante un puesto que la dirigencia necesitaba resolver de manera inmediata.
En ese contexto, Ponzio apareció como una solución interna para evitar que River atraviese un período de indefinición mientras continúa la competencia oficial. El objetivo inmediato será recuperar el funcionamiento de un equipo que viene de quedar eliminado de la Copa Sudamericana y que también sufrió otros golpes deportivos durante la temporada.
Su primera práctica estuvo destinada principalmente a comenzar a ordenar al plantel y preparar el encuentro ante Banfield. El margen de tiempo será reducido, por lo que el nuevo cuerpo técnico deberá trabajar rápidamente sobre los aspectos futbolísticos y anímicos que quedaron expuestos durante las últimas presentaciones.
El debut también servirá para conocer cuáles serán las primeras decisiones de Ponzio. La conformación del equipo, el sistema táctico y los cambios que pueda introducir serán observados con especial atención, teniendo en cuenta que se trata de su primera experiencia como responsable principal de un plantel profesional.
La situación podría ser todavía más importante de lo que inicialmente parecía. Aunque Ponzio fue designado como interino, en River no existiría por el momento una búsqueda urgente de otro entrenador. La intención sería evaluar su desempeño y mantenerlo al frente del equipo, al menos, hasta el final del año.
De esta manera, el partido contra Banfield podría convertirse en el comienzo de una etapa mucho más prolongada. Si consigue resultados positivos y logra mejorar el funcionamiento del equipo, Ponzio podría dejar de ser simplemente una solución transitoria para transformarse en una alternativa concreta para continuar durante los próximos meses.
El nuevo entrenador estará acompañado por Marcelo Escudero y Christian Manfredi como ayudantes de campo. El cuerpo técnico se completará con Cristian Segura y Nicolás Paolorossi, quienes tendrán a su cargo la preparación física del plantel.
La presencia de Escudero también aporta experiencia dentro de la estructura deportiva de River y permite conformar rápidamente un equipo de trabajo para afrontar los compromisos inmediatos.
El desafío para Ponzio será considerable. River viene de atravesar una eliminación internacional dolorosa y de un ciclo que terminó antes de lo esperado. Además, el equipo necesita recuperar confianza y resultados en el Torneo Clausura para evitar que la crisis deportiva continúe profundizándose.
El nuevo técnico tendrá que trabajar con un plantel armado por la dirigencia durante el mercado de pases y encontrar respuestas rápidas en un calendario que no ofrece demasiado margen para realizar grandes modificaciones.
Para Ponzio, en cambio, la oportunidad representa un paso trascendental dentro de su carrera. Después de convertirse en uno de los grandes referentes de River como futbolista, ahora tendrá la posibilidad de conducir al primer equipo desde el banco de suplentes.
Su historia dentro de la institución le permitirá comenzar esta etapa con un respaldo especial de buena parte de los hinchas, aunque ese crédito estará inevitablemente condicionado por los resultados.
El partido frente a Banfield será entonces mucho más que un simple debut. Será la primera prueba de un entrenador que conoce profundamente a River, pero que deberá demostrar que también puede tomar decisiones desde otro lugar.
Por ahora, Ponzio llegó para apagar un incendio. Sin embargo, si consigue cambiar el rumbo del equipo, la solución de emergencia podría transformarse en una apuesta mucho más importante para el futuro de River.