DEPORTES
BOMBA EN RIVER: Coudet renunció tras la eliminación y dejó al club en plena crisis
El entrenador decidió dar un paso al costado luego de la eliminación ante Independiente Santa Fe por penales. Su ciclo duró apenas 176 días y terminó tras una seguidilla de golpes que profundizó la crisis futbolística del equipo.
Eduardo “Chacho” Coudet dejó de ser el entrenador de River después de la eliminación ante Independiente Santa Fe por los octavos de final de la Copa Sudamericana. El técnico confirmó este jueves su renuncia luego de mantener reuniones con integrantes de la dirigencia durante la madrugada en el estadio Monumental.
La salida se produjo apenas unas horas después de una eliminación que profundizó el malestar alrededor del equipo. River había conseguido ganar durante los 90 minutos y llevar la serie a los penales, pero no pudo aprovechar sus oportunidades y terminó quedando afuera de la competencia internacional.
Coudet había sido cuestionado por los hinchas incluso antes del comienzo del encuentro. Los silbidos que recibió desde las tribunas reflejaron el clima que rodeaba al equipo y anticiparon una noche que terminaría con su ciclo llegando a su fin.
Después de la derrota en la definición desde los doce pasos, el entrenador decidió no presentarse a la conferencia de prensa prevista. Sin embargo, este jueves apareció nuevamente ante los medios para comunicar personalmente su decisión y explicar los motivos que lo llevaron a abandonar el cargo.
Antes de la conferencia, el presidente de River, Di Carlo, confirmó oficialmente la salida y remarcó que se trató de una decisión tomada por el propio entrenador.
“A partir de lo que fue el partido de ayer, Chacho nos ha expresado a Enzo y a mí, en una conversación privada, lo que es su voluntad: dar un paso al costado”, explicó el dirigente.
Di Carlo aseguró además que la institución había respaldado al entrenador durante su gestión y destacó la manera en que decidió cerrar el ciclo.
La decisión de Coudet llegó después de una serie de resultados que fueron deteriorando progresivamente la situación deportiva. Desde el 24 de mayo, River perdió tres cruces de eliminación directa: la final del Torneo Apertura ante Belgrano, el partido de Copa Argentina frente a Aldosivi y la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana contra Independiente Santa Fe.
El golpe más reciente terminó siendo determinante. River había empatado 1-1 en el encuentro de ida y volvió a igualar 1-1 en el Monumental. La clasificación tuvo que resolverse mediante una extensa tanda de penales, en la que el conjunto colombiano consiguió imponerse.
La eliminación resultó todavía más dolorosa porque River había tenido momentos de dominio durante el partido y dispuso de situaciones para resolver la serie antes de llegar a los doce pasos. Sin embargo, nuevamente aparecieron los problemas que habían acompañado al equipo durante las últimas semanas.
El segundo semestre también había comenzado con dificultades. Luego de la pretemporada realizada en Europa, River quedó eliminado de la Copa Argentina tras perder 3-1 frente a Aldosivi, un resultado especialmente duro debido al contexto que atravesaba el conjunto marplatense en su lucha por la permanencia.
En el campeonato local también hubo señales preocupantes. River llegó a tener una ventaja de 2-0 frente a Vélez, pero terminó empatando 2-2 después de no poder sostener el resultado.
Los resultados fueron deteriorando la confianza y aumentaron las dudas sobre el funcionamiento del equipo. La eliminación de la Sudamericana terminó por convertirse en el punto de quiebre definitivo para el entrenador.
Durante su conferencia de prensa, Coudet reconoció que la falta de resultados tuvo un peso determinante en su decisión. El técnico recordó que el equipo había comenzado su ciclo con actuaciones positivas, pero admitió que la segunda mitad de la temporada había generado una situación difícil de sostener.
“Tuvimos un arranque a nivel deportivo bueno. Jugamos una final y fuimos primeros en un grupo de clasificación de Copa. Después esta segunda mitad, donde no hemos arrancado bien”, explicó.
El entrenador también remarcó que en River los tiempos son diferentes y que la exigencia obliga a conseguir resultados de manera permanente.
“Hay un proceso y sabemos que ese proceso en River es insostenible en cuanto al tiempo sin los resultados”, sostuvo.
Coudet aseguró que durante los últimos partidos había observado una evolución en el funcionamiento colectivo y consideró que algunos aspectos del juego comenzaban a mejorar. Sin embargo, reconoció que esa evolución no alcanzaba si no estaba acompañada por victorias.
“En cuanto al juego en los últimos partidos habíamos empezado a encontrar cosas buenas que se iban a ir sosteniendo”, señaló, aunque inmediatamente admitió que existía “la necesidad imperiosa de sostenerlo a través de los resultados”.
El partido ante Independiente Santa Fe terminó de convencerlo de que era momento de cerrar su etapa. Según su análisis, River tuvo oportunidades suficientes para conseguir una diferencia que evitara la tanda de penales.
“No se nos da. Lo vienen viendo en los últimos partidos, vienen sucediendo muchas cosas, incluso ayer. Fue un partido para golear tranquilamente y terminamos sin la clasificación”, afirmó.
Para Coudet, esa eliminación significó “un punto de inflexión y determinante” dentro de su ciclo.
El entrenador también destacó la calidad humana y futbolística del plantel y aseguró que confía en que el grupo pueda darle grandes satisfacciones al club en el futuro.
“Sin duda hemos armado un gran plantel que en el tiempo va a dar muchísimas alegrías”, sostuvo, al tiempo que remarcó el “nivel técnico y humano” de los futbolistas.
Antes de cerrar su conferencia, Coudet agradeció a los jugadores, al cuerpo técnico, a los dirigentes, a los trabajadores de la institución y a los hinchas.
“Me encanta la exigencia de este club, soy un agradecido a este club y su gente”, expresó el ahora exentrenador de River.
Su ciclo terminó después de apenas 176 días y con un balance marcado por las eliminaciones y la falta de regularidad en los momentos decisivos. La caída ante Independiente Santa Fe fue el último capítulo de una etapa que comenzó con expectativas importantes y terminó envuelta en cuestionamientos.
Ahora la dirigencia deberá encontrar rápidamente un reemplazante para intentar reconstruir un equipo que quedó golpeado en apenas unas semanas. River perdió dos competencias durante el segundo semestre y deberá afrontar lo que resta de la temporada con la obligación de recuperar confianza, funcionamiento y resultados.
La salida de Coudet abre además una nueva discusión dentro del club sobre el rumbo deportivo. La dirigencia tendrá que decidir si apuesta por un entrenador con un perfil similar o busca un cambio profundo para modificar una dinámica que terminó provocando la salida del técnico.
La eliminación ante Santa Fe dejó a River fuera de la Copa Sudamericana, pero también expuso problemas que exceden una tanda de penales. La dificultad para sostener ventajas, la irregularidad y la falta de respuestas en partidos decisivos terminaron convirtiéndose en los principales síntomas de una crisis que ahora la dirigencia deberá intentar resolver.
Coudet se fue, pero el problema quedó instalado en River. La presión ahora cambia de manos y será la dirigencia la que deberá tomar decisiones para evitar que una temporada que comenzó con grandes expectativas termine convirtiéndose en un fracaso deportivo.