DEPORTES
DRAMA TOTAL EN EL MONUMENTAL: River quedó afuera por penales y profundizó su crisis
River venció 1-0 a Independiente Santa Fe en el Monumental, igualó la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana y tuvo todo para clasificarse. Sin embargo, cayó en una interminable tanda de penales pese a que Santiago Beltrán atajó tres remates
River quedó eliminado de la Copa Sudamericana en una noche cargada de dramatismo en el estadio Monumental. El equipo dirigido por Eduardo Coudet derrotó 1-0 a Independiente Santa Fe durante los 90 minutos, consiguió igualar la serie después del empate en el partido de ida y tuvo en sus manos la posibilidad de avanzar a los cuartos de final, pero terminó condenado en una extensa definición desde el punto penal.
El gol de Sebastián Driussi había puesto a River en ventaja y parecía abrirle el camino hacia una clasificación que, por el desarrollo del encuentro, aparecía como el desenlace más lógico. El conjunto argentino había sido superior durante buena parte del partido y Santa Fe mostraba dificultades para generar situaciones de peligro.
Sin embargo, River no pudo transformar esa superioridad en tranquilidad. Con el correr de los minutos, el equipo comenzó a perder presencia ofensiva, cedió terreno y permitió que el conjunto colombiano recuperara confianza. Lo que inicialmente parecía una noche encaminada hacia la clasificación terminó convirtiéndose en un partido de enorme tensión.
River asumió el protagonismo desde el comienzo y buscó imponer condiciones a partir de la posesión de la pelota. La diferencia individual entre ambos planteles se hizo evidente en distintos pasajes y el conjunto local consiguió encontrar el gol que necesitaba para emparejar la serie.
Driussi fue quien apareció para marcar el 1-0 y desatar el festejo en el Monumental. Con ese resultado, River había conseguido dar vuelta el escenario de la serie y quedaba a pocos minutos de avanzar. Pero lejos de aprovechar la ventaja para controlar el encuentro, comenzó a retroceder progresivamente.
Santa Fe encontró espacios y River perdió precisión en la circulación. El equipo dejó de presionar con la misma intensidad y comenzó a defender demasiado cerca de su propia área. Esa postura terminó generando incertidumbre entre los hinchas, que observaron cómo el partido se alejaba de las manos del conjunto local.
Coudet intentó modificar el funcionamiento con una serie de cambios. Tomás Galván y Driussi dejaron el campo para permitir los ingresos de Fausto Vera y Rafael Santos Borré. Más adelante también entraron Facundo González, Juan Cruz Meza y Joaquín Freitas en reemplazo de Tobías Andrada, Gonzalo Montiel y Aníbal Moreno.
Las variantes, sin embargo, no consiguieron solucionar los problemas de River. El equipo perdió funcionamiento colectivo y terminó dependiendo cada vez más de sus individualidades para sostener una ventaja que parecía suficiente.
Con el paso de los minutos, el Monumental comenzó a vivir una situación incómoda. El equipo local ya no conseguía atacar con claridad y Santa Fe, aun sin dominar el partido, comenzó a acercarse al arco defendido por River.
El empate no llegó durante los 90 minutos, pero el resultado llevó la definición directamente a los penales. Allí comenzó otra historia, todavía más dramática, que terminó extendiéndose hasta los once remates por equipo.
River tuvo varias oportunidades para cerrar la serie antes de llegar a una definición extrema. Uno de los momentos más importantes fue el penal ejecutado por Rafael Santos Borré. El delantero tuvo la posibilidad de darle la clasificación al equipo, pero no pudo convertir y la tanda continuó.
La actuación de Santiago Beltrán convirtió la definición en una situación todavía más increíble. El arquero de River consiguió detener tres penales y mantuvo vivo al conjunto argentino cuando parecía que la clasificación estaba a punto de escaparse.
Pero las intervenciones de Beltrán no fueron suficientes. River no consiguió aprovechar la ventaja que le ofreció su arquero y terminó cayendo en una tanda interminable que dejó al equipo eliminado de la competencia continental.
La reacción de los hinchas después de la derrota también mostró el contraste de la noche. Beltrán fue despedido con una ovación por sus tres atajadas, mientras que los principales cuestionamientos estuvieron dirigidos hacia el funcionamiento del equipo y las decisiones tomadas durante el partido.
Coudet quedó nuevamente en el centro de la escena. El entrenador recibió silbidos y cuestionamientos durante distintos momentos del encuentro, y la eliminación volvió a instalar dudas sobre su continuidad al frente del plantel.
El problema para River no pasa solamente por haber perdido en los penales. La definición desde los doce pasos siempre contiene un componente de incertidumbre, pero el equipo había tenido la posibilidad de evitar esa instancia. Ganaba, controlaba el partido y tenía la serie a su favor, pero no consiguió sostener la ventaja.
La eliminación expone así una de las principales dificultades que River viene mostrando: la incapacidad para mantener el control de los partidos cuando consigue ponerse en ventaja. El equipo puede exhibir momentos de buen fútbol y contar con jugadores de jerarquía, pero todavía encuentra dificultades para sostener ese rendimiento durante los 90 minutos.
El plantel también quedó golpeado desde el aspecto anímico. La Copa Sudamericana representaba una de las principales posibilidades de continuar con vida en el plano internacional y la eliminación se produjo en el propio Monumental, después de que el equipo tuviera todo a favor para avanzar.
Para Coudet, el escenario se vuelve todavía más complejo. La falta de regularidad, los cuestionamientos de los hinchas y ahora una eliminación continental colocan al entrenador bajo una presión creciente.
River deberá afrontar lo que resta de la temporada con menos margen para cometer errores. La eliminación ante Independiente Santa Fe no solamente significó quedarse afuera de la Copa Sudamericana, sino que también profundizó las dudas sobre el funcionamiento del equipo y sobre el rumbo que deberá tomar el club.
La noche comenzó con River consiguiendo el resultado que necesitaba y terminó con un Monumental golpeado por una eliminación difícil de explicar. Driussi había marcado el gol, Beltrán había atajado tres penales y el equipo tuvo oportunidades para resolver la serie. Sin embargo, nada alcanzó y la Copa Sudamericana terminó de la manera más dolorosa: con River eliminado después de una dramática tanda de penales.