DEPORTES
¡SE TERMINÓ TODO! Independiente echó a Gustavo Quinteros después de la goleada que lo dejó afuera de la Copa Argentina
La dirigencia del Rojo decidió ponerle fin al ciclo del entrenador tras la derrota 4-0 ante Atlético Tucumán. Quinteros había descartado renunciar y había cuestionado públicamente el armado del plantel y el rol de la conducción.
Independiente decidió ponerle punto final al ciclo de Gustavo Quinteros como entrenador, apenas unas horas después de la contundente derrota por 4-0 frente a Atlético Tucumán que dejó al equipo eliminado de la Copa Argentina en los octavos de final. La goleada terminó de acelerar una salida que ya parecía encaminada y abrió una nueva crisis deportiva en el club de Avellaneda.
La decisión fue tomada de manera unánime por la dirigencia y contempla la finalización anticipada de un contrato que tenía vigencia hasta diciembre de 2026. Quinteros llevaba 11 meses al frente del equipo y deja el cargo después de una serie de resultados adversos y en medio de fuertes diferencias con la conducción del club.
La eliminación ante Atlético Tucumán fue el golpe definitivo. Independiente no solamente quedó fuera de otro certamen, sino que lo hizo después de sufrir una goleada que expuso las dificultades futbolísticas que venía arrastrando. El Rojo acumulaba además tres derrotas consecutivas y ya había quedado eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura, donde cayó frente a Rosario Central.
Quinteros, sin embargo, había dejado claro después del partido que no tenía intención de abandonar su puesto. “Como entrenador siempre cumplo mis contratos. Asumo la responsabilidad de todo lo que me corresponde y ni se me pasa por la cabeza, salga primero o salga último, abandonar antes. Al contrario: esto me da mucha más fuerza y energía para trabajar e intentar sacarle lo mejor a cada jugador”, había afirmado.
La postura del técnico no coincidió con la decisión que finalmente adoptó la dirigencia. La relación entre ambas partes se había deteriorado durante las últimas semanas y algunas declaraciones de Quinteros habían dejado al descubierto las diferencias existentes en torno a la conformación del plantel y al rumbo deportivo de la institución.
Uno de los principales cuestionamientos del entrenador había apuntado precisamente al mercado de pases y a las numerosas salidas de futbolistas durante su ciclo. “Tenemos el mismo plantel y se han ido 15 o 16 jugadores. Es difícil revertir una situación o tener la posibilidad de pelear mucho más arriba cuando se van muchos jugadores y llegan muy poquitos o no llegan”, había señalado.
Quinteros también había marcado límites al momento de hablar de las responsabilidades por el presente del equipo y había cuestionado que todos los problemas del club fueran atribuidos al cuerpo técnico.
“Yo creo que la responsabilidad mía me hago cargo totalmente, pero los jugadores y nosotros como CT no somos completamente responsables de una continuidad de fracasos de muchos años en un club como Independiente”, había expresado.
Esas declaraciones terminaron profundizando una relación que ya atravesaba un momento delicado. Según trascendió, antes del encuentro ante Atlético Tucumán algunos dirigentes se habían comunicado con Quinteros para hacerle saber que esperaban un “gesto” en caso de una eliminación, en referencia a la posibilidad de que presentara su renuncia.
El entrenador decidió no hacerlo. Después de la goleada, la dirigencia avanzó entonces directamente con la rescisión del vínculo y puso fin a un ciclo que había comenzado con expectativas de reconstrucción deportiva.
Durante sus 11 meses al frente de Independiente, Quinteros dirigió 32 partidos, con 14 victorias, ocho empates y diez derrotas. El equipo alcanzó los octavos de final del Torneo Apertura y repitió esa instancia en la Copa Argentina, aunque la eliminación frente a Atlético Tucumán terminó siendo determinante para su salida.
La desvinculación también tendrá consecuencias económicas para el club. Como el contrato estaba firmado hasta diciembre de 2026, Independiente deberá resolver las condiciones de la rescisión y afrontar el pago correspondiente al período que todavía restaba del vínculo.
Mientras la dirigencia define esos aspectos, Hugo Tocalli estará al frente del entrenamiento de esta tarde. A partir del viernes, Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio asumirán interinamente la conducción del plantel después del partido de la Reserva en Santiago del Estero.
El club ya comenzó a analizar alternativas para reemplazar a Quinteros. Uno de los nombres que apareció entre los primeros candidatos es Omar De Felippe, con quien la dirigencia habría mantenido contactos incluso antes del encuentro contra Atlético Tucumán.
La elección del próximo entrenador será ahora una de las principales decisiones que deberá tomar la conducción de Independiente. El club necesita encontrar rápidamente un técnico capaz de reconstruir un equipo que perdió tres partidos consecutivos, quedó eliminado de dos competencias en instancias similares y terminó expuesto después de una goleada inesperada.
Por el momento tampoco está prevista una conferencia de prensa específica para anunciar la salida de Quinteros. Los dirigentes se encuentran concentrados en resolver las cuestiones contractuales y anticiparon que brindarán explicaciones cuando exista una definición sobre el nuevo entrenador.
En esa misma instancia podría conocerse además la fecha de la asamblea destinada a establecer los plazos del próximo proceso electoral de la institución, otro tema que mantiene en vilo a la dirigencia y al mundo Independiente.
La salida de Quinteros vuelve a dejar al Rojo ante la necesidad de empezar de cero. La goleada contra Atlético Tucumán no solamente significó una eliminación dolorosa: terminó de romper el vínculo entre el entrenador y una dirigencia que ahora deberá hacerse cargo de encontrar rápidamente un reemplazante y cambiar el rumbo de un equipo que atraviesa uno de los momentos más complicados de la temporada.