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OTRO GOLPE AL BOLSILLO: julio llega con aumentos en luz, gas, agua, transporte y prepagas
Los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires enfrentarán una nueva ronda de subas desde el 1 de julio. La canasta de servicios públicos ya llegó a 282.758 pesos en junio para una familia sin subsidios.
Julio comenzará con una nueva serie de aumentos que volverá a presionar sobre los ingresos de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires, en un contexto marcado por salarios rezagados, pérdida del poder adquisitivo y servicios básicos que continúan encareciéndose.
Desde este miércoles 1 de julio subirán la luz, el gas, el agua, el transporte, los peajes, las cuotas de la medicina prepaga, los alquileres y los colegios privados. El impacto se sentirá sobre una estructura de gastos familiares que ya venía golpeada por los incrementos acumulados durante los últimos meses.
El nuevo ajuste llega después de un fuerte aumento en la canasta de servicios públicos. Según el Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Universidad de Buenos Aires y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires sin subsidios necesitó en junio 282.758 pesos para cubrir energía, transporte y agua potable.
Ese monto representó una suba del 10,1 por ciento respecto de mayo y un incremento del 54 por ciento en comparación con junio de 2025.
El dato más significativo surge al observar la evolución desde diciembre de 2023. Desde entonces, la canasta de servicios públicos acumuló un aumento del 919 por ciento, mientras que la inflación general del mismo período fue del 236 por ciento.
La diferencia refleja que los servicios esenciales crecieron a un ritmo muy superior al promedio de precios de la economía y dejaron cada vez más expuestos a los hogares que deben pagar tarifas plenas.
El transporte es el rubro de mayor peso dentro de esa canasta, con el 40 por ciento del gasto total. En junio, un hogar promedio destinó 116.688 pesos mensuales a ese concepto.
En julio, los colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires aumentarán 4,1 por ciento, mientras que las líneas provinciales tendrán una suba del 4,3 por ciento.
Con esos incrementos, el boleto mínimo en la Ciudad de Buenos Aires, para recorridos de hasta tres kilómetros, pasará a costar 820,60 pesos. En la provincia de Buenos Aires, el mismo tramo ascenderá a 1.059,28 pesos.
El subte porteño también tendrá una actualización del 4,1 por ciento. El pasaje pasará de 1.558 a 1.621 pesos para usuarios con tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico registrada.
Quienes no tengan la tarjeta nominalizada deberán pagar 2.541 pesos por viaje. La tarifa social quedará en 567 pesos y la estudiantil en 226 pesos.
Los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires tendrán un esquema de aumentos escalonados dispuesto por la Secretaría de Transporte. En julio subirán 8,6 por ciento y el boleto de primera sección llegará a 380,10 pesos.
En agosto se aplicará otro incremento del 10,5 por ciento, que llevará ese pasaje a 420,01 pesos. En septiembre habrá una nueva suba del 7,1 por ciento y la tarifa alcanzará los 449,83 pesos.
Los peajes de las autopistas porteñas acompañarán el mismo criterio de actualización que el transporte de superficie y aumentarán 4,1 por ciento.
En la Autopista 25 de Mayo y en la Perito Moreno, los vehículos livianos pagarán 4.613,65 pesos en horario normal y 6.538,29 pesos en hora pico.
En las autopistas Illia, Retiro II, Sarmiento y Salguero, las tarifas para autos irán de 1.922,15 a 2.718,21 pesos, según el horario de circulación.
El gas llegará con otro aumento en pleno invierno, cuando el consumo hogareño suele alcanzar sus niveles más altos. En junio, la factura fue el componente que más empujó la suba de la canasta de servicios, con un incremento del 23,4 por ciento respecto de mayo.
Ese salto respondió a la combinación de aumentos en el cargo fijo, que subió 4,4 por ciento, y en el cargo variable, que avanzó 2,2 por ciento, además del mayor consumo estacional provocado por las bajas temperaturas.
Para julio, las facturas de gas acumularán un aumento promedio del 2,81 por ciento a nivel nacional sobre el período de junio, en un mes habitualmente marcado por una mayor utilización del servicio.
La energía eléctrica también mantendrá su sendero de actualización. En junio, el mayor consumo residencial por la llegada del invierno, sumado a incrementos del 4,7 por ciento en el cargo fijo y del 1,6 por ciento en el cargo variable para usuarios sin subsidios, provocó una suba del gasto del 14,8 por ciento respecto de mayo.
Para un usuario de nivel 1, sin subsidio, la factura se ubicó alrededor de los 60.640 pesos mensuales.
En julio, Edenor y Edesur aplicarán un ajuste promedio del 1,5 por ciento sobre las facturas correspondientes al período de junio, en línea con el esquema de indexación mensual vigente.
El agua también tendrá una nueva actualización. Agua y Saneamientos Argentinos aplicará en julio una suba del 3 por ciento sobre las tarifas de agua y cloacas para usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y de los partidos del conurbano bonaerense.
Aunque en junio fue el servicio con menor variación, con apenas 0,2 por ciento, en la comparación interanual ya acumula un aumento del 48 por ciento, de acuerdo con el informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política.
Las empresas de medicina prepaga también volverán a aplicar incrementos. Las principales compañías informaron a la Superintendencia de Servicios de Salud los aumentos previstos para julio.
Swiss Medical, Organización de Servicios Directos Empresarios, Medifé, Sancor Salud y Avalian, entre otras, tendrán subas del 2,1 por ciento, en línea con la inflación de mayo informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Omint aplicará aumentos superiores, que llegarán hasta el 2,9 por ciento según el plan contratado.
Los alquileres serán otro de los frentes de presión para miles de familias. Los contratos actualizados por el Índice de Contratos de Locación del Banco Central tendrán en julio un incremento del 31,54 por ciento.
Quienes ajusten por el Índice de Precios al Consumidor de manera semestral enfrentarán una suba del 16,7 por ciento, mientras que los contratos con actualización trimestral tendrán un incremento del 8,1 por ciento.
Los porcentajes varían según la fecha de firma y la modalidad del contrato, pero todos reflejan el peso creciente de la vivienda dentro de los ingresos familiares.
También se esperan aumentos en las cuotas de los colegios privados, aunque todavía no fueron oficializados. Las subas estarían atadas a los acuerdos salariales paritarios y serían del 5 por ciento en la Ciudad de Buenos Aires y del 3,5 por ciento en la provincia de Buenos Aires.
La nueva ronda de incrementos confirma que julio será otro mes de fuerte presión sobre los hogares. Mientras el Gobierno sostiene la política de actualización tarifaria y reducción de subsidios, las familias deben afrontar gastos cada vez más altos para acceder a servicios básicos.
El resultado es una combinación difícil de sostener para millones de personas: tarifas que aumentan todos los meses, ingresos que no acompañan al mismo ritmo y una canasta de servicios públicos que se convirtió en una carga central dentro del presupuesto familiar.
