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HAZAÑA MUNDIALISTA: Cabo Verde empató con Arabia Saudita y será el rival de Argentina
El seleccionado africano igualó 0 a 0 en Houston, terminó segundo en el grupo H y avanzó a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. La clasificación se confirmó tras la derrota de Uruguay ante España.
Cabo Verde escribió una de las historias más sorprendentes del Mundial 2026. El seleccionado africano empató 0 a 0 frente a Arabia Saudita en el NRG Stadium de Houston, por la tercera y última fecha del grupo H, y consiguió una clasificación histórica a los dieciseisavos de final, donde enfrentará a Argentina.
El equipo caboverdiano logró avanzar en su primera participación mundialista sin haber ganado ningún partido durante la fase de grupos. Con tres empates y favorecido por la derrota de Uruguay ante España en Guadalajara, terminó segundo en su zona y se metió entre los mejores 32 seleccionados del torneo.
La clasificación tuvo un valor todavía mayor porque Cabo Verde se convirtió apenas en el tercer seleccionado en superar una fase de grupos de la Copa del Mundo sin conseguir triunfos, después de Irlanda y Países Bajos en Italia 1990.
El partido ante Arabia Saudita fue jugado con inteligencia y concentración por el conjunto africano, que sabía desde el comienzo que su destino no dependía únicamente de lo que ocurriera en Houston. También necesitaba seguir con atención el resultado del encuentro entre España y Uruguay.
Cabo Verde asumió ese escenario con madurez. No se desesperó, no perdió el orden y sostuvo una estructura defensiva firme durante buena parte del encuentro. La prioridad fue mantener el equilibrio, cerrar los caminos hacia su arco y esperar los momentos adecuados para atacar.
Arabia Saudita, en cambio, tenía una necesidad más urgente. El seleccionado asiático debía ganar para conservar sus posibilidades de avanzar a la siguiente ronda, por lo que estaba obligado a asumir mayores riesgos con el correr de los minutos.
El inicio estuvo marcado por la tensión y los cruces físicos. En apenas nueve minutos hubo una tarjeta amarilla para cada equipo, una muestra del clima con el que se disputaba una definición cargada de nervios y especulaciones.
La primera mitad ofreció pocas situaciones claras de gol. Cabo Verde se mostró ordenado en su campo, mientras Arabia Saudita tuvo dificultades para generar profundidad y encontrar espacios cerca del área rival.
A la media hora se produjo uno de los momentos más delicados de la tarde, cuando Hassan Al-Tambakti sufrió una lesión y debió abandonar el campo de juego en camilla. La escena interrumpió el ritmo del partido y aumentó la preocupación en el seleccionado saudí.
La emoción más fuerte del primer tiempo no llegó desde el césped de Houston, sino desde las pantallas gigantes del estadio. El gol de España ante Uruguay, convertido por Baena en Guadalajara, modificó por completo el panorama del grupo y dejó momentáneamente a Cabo Verde en el segundo lugar.
Ese resultado también mantenía con vida a Arabia Saudita, que sabía que una victoria le alcanzaba para superar al conjunto africano en la tabla. Con ese contexto, ambos equipos se fueron al descanso con el marcador sin goles y con la clasificación todavía abierta.
En el segundo tiempo, Cabo Verde fue el equipo que estuvo más cerca de romper el cero, aunque Arabia Saudita era el seleccionado que más necesitaba ganar.
Laros Duarte tuvo una ocasión muy clara a los 75 minutos, cuando quedó mano a mano con el arquero, pero no pudo definir con precisión y dejó pasar una oportunidad enorme para encaminar la clasificación con una victoria.
Diez minutos después, Pina probó desde la puerta del área y su remate fue bloqueado por la defensa saudí cuando llevaba peligro. Cabo Verde comenzaba a encontrar espacios, mientras Arabia Saudita dejaba zonas libres en su búsqueda desesperada por el gol.
La última situación importante fue para Garry Rodrigues, ya sobre el cierre del encuentro. El delantero ensayó una volea que pudo haber desatado el festejo antes de tiempo, pero la pelota no encontró destino de red.
El empate sin goles dejó a Cabo Verde a la espera de la confirmación definitiva desde Guadalajara. Apenas unos segundos después del pitazo final en Houston llegó la noticia que todos aguardaban: España le ganó 1 a 0 a Uruguay y selló la clasificación caboverdiana.
Entonces la tensión se transformó en una celebración histórica. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas festejaron una hazaña impensada para un seleccionado que llegó al Mundial con perfil bajo y terminó superando la fase de grupos en su primera experiencia en la competencia.
Cabo Verde avanzó a los dieciseisavos de final sin victorias, pero con orden, resistencia y una lectura precisa de cada partido. Su campaña quedará marcada como una de las grandes sorpresas del torneo.
Ahora tendrá por delante un desafío todavía mayor: enfrentar a Argentina en la próxima ronda del Mundial 2026. Para el seleccionado africano, el cruce ante el campeón del mundo será una prueba exigente, pero también la oportunidad de seguir agrandando una historia que ya quedó grabada en la Copa del Mundo.
