DEPORTES
PAPELÓN TOTAL EN LA BOMBONERA: Boca perdió con Universidad Católica y quedó afuera de la Libertadores
El Xeneize cayó 1-0 ante el conjunto chileno, fue despedido con silbidos y deberá jugar los playoffs de la Sudamericana. Los hinchas explotaron contra jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.
Boca Juniors vivió una noche para el olvido en La Bombonera y sufrió una eliminación que profundizó la crisis futbolística del club. El equipo dirigido por Claudio Ubeda perdió 1-0 frente a Universidad Católica y quedó eliminado de la Copa Libertadores.
El gol de Clemente Montes le dio la clasificación al conjunto chileno y dejó al Xeneize sumido en una profunda crisis deportiva y anímica.
En una Bombonera repleta y bajo una noche helada en Buenos Aires, Boca volvió a mostrar una imagen muy pobre. El equipo tuvo la pelota durante gran parte del partido, pero nunca encontró claridad ni profundidad para romper la defensa rival.
Desde el arranque quedaron expuestos los problemas futbolísticos del conjunto local. Boca abusó de los centros y de las pelotas detenidas, mientras dependía demasiado de algunas apariciones aisladas de Tomás Aranda y de los intentos individuales de Exequiel Zeballos.
La falta de peso ofensivo se sintió durante toda la noche y el equipo extrañó demasiado a Ádam Bareiro y Miguel Merentiel.
Universidad Católica esperó con paciencia y encontró el golpe justo en una contra precisa que terminó con la definición de Clemente Montes para el 1-0.
A partir de ese momento, el nerviosismo se apoderó completamente de Boca. El equipo comenzó a equivocarse, perdió claridad y quedó atrapado en la desesperación de tener que revertir el resultado ante su gente.
En el segundo tiempo, el Xeneize salió decidido a buscar el empate, aunque lo hizo más desde el empuje y la obligación que desde el juego asociado.
Leandro Paredes no logró hacerse cargo del equipo y quedó nuevamente expuesta la fuerte dependencia futbolística y emocional que Boca tiene de su capitán.
Con el correr de los minutos, el encuentro se volvió cada vez más desordenado. Boca atacó sin ideas y chocó constantemente contra la firme defensa chilena.
Una de las pocas situaciones claras terminó con una salvada sobre la línea de Valencia, que evitó el empate y silenció a todo el estadio.
Los cambios tampoco lograron modificar el desarrollo del partido. Ubeda mandó a la cancha a Alan Velasco y Ángel Romero en busca de una reacción, mientras Merentiel ingresó lesionado durante el tramo final para intentar rescatar la clasificación.
Romero incluso llegó a convertir un gol que hizo explotar de emoción a La Bombonera, pero el VAR anuló la jugada por posición adelantada y terminó de hundir anímicamente al equipo.
Con rendimientos individuales muy bajos y una flojísima actuación colectiva, Boca consumó una eliminación que generó una durísima reacción de los hinchas.
Una vez finalizado el encuentro, desde las tribunas bajaron silbidos y cánticos contra futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes. El clásico “que se vayan todos” retumbó en todo el estadio y dejó en evidencia el enorme malestar que atraviesa el club.
El recorrido de Boca en el grupo había comenzado con ilusión tras las victorias ante Universidad Católica y Barcelona SC, pero las posteriores derrotas frente a Cruzeiro y el conjunto ecuatoriano complicaron seriamente el panorama.
El Xeneize llegó obligado a ganar en la última fecha y terminó firmando una de sus noches más frustrantes del año frente a su público.
Ahora, Boca deberá disputar los playoffs de la Copa Sudamericana mientras intenta reorganizarse en medio de una crisis deportiva que amenaza con profundizarse todavía más.
