INTERNACIONALES
TENSIÓN AL LÍMITE Y AMENAZAS DIPLOMÁTICAS: Benjamín Netanyahu apuntó contra España y advirtió que “pagará un precio”
El conflicto escaló tras acusaciones de “difamación” contra el Ejército israelí. El Gobierno de Pedro Sánchez redobló críticas por la ofensiva en Gaza y pidió sanciones en la Unión Europea.
La relación entre Israel y España atraviesa uno de sus momentos más tensos luego de que el primer ministro Benjamín Netanyahu acusara al gobierno español de llevar adelante una “guerra diplomática” y advirtiera que “pagará un precio” por sus posicionamientos.
En un mensaje difundido en redes sociales, Netanyahu sostuvo que España “ha difamado a nuestros héroes”, en referencia a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, a los que calificó como “el Ejército más moral del mundo”. Sus declaraciones reflejan la escalada de un conflicto político que viene profundizándose en los últimos meses.
El líder israelí apuntó directamente contra la postura adoptada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha sido uno de los más críticos dentro de Europa respecto a la ofensiva militar en Gaza y sus consecuencias humanitarias.
En ese marco, Sánchez volvió a reclamar a la Unión Europea la suspensión del acuerdo de asociación con Israel, al considerar que existen “flagrantes” violaciones del derecho internacional humanitario. Además, advirtió sobre el riesgo de que el conflicto se expanda y pidió evitar “una nueva Gaza en el Líbano”.
Durante su intervención en un foro internacional en Barcelona, el mandatario español también impulsó avanzar hacia una mayor autonomía estratégica europea, con una política común de defensa y la eventual creación de un ejército europeo.
La escalada no se limitó a las declaraciones. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció la exclusión de España del Centro de Coordinación Cívico-Militar, un mecanismo clave para supervisar la implementación del alto el fuego y la distribución de ayuda humanitaria en Gaza.
Desde el gobierno israelí argumentaron que el “sesgo antiisraelí” del Ejecutivo español impide una participación constructiva en ese ámbito. La decisión fue comunicada formalmente a España y, según trascendió, informada previamente a Estados Unidos.
En paralelo, funcionarios israelíes elevaron el tono con declaraciones personales contra Sánchez, profundizando aún más la crisis diplomática entre ambos países.
España, por su parte, se consolidó como uno de los países europeos más críticos de la ofensiva israelí, promoviendo un alto el fuego permanente y una mayor presión internacional, una postura que desde Tel Aviv consideran incompatible con sus intereses estratégicos.
El cruce se produce en un contexto internacional complejo, con negociaciones abiertas por un alto el fuego en Gaza, tensiones crecientes con Irán y la persistencia de enfrentamientos en Líbano, lo que incrementa la preocupación por una posible expansión del conflicto en la región.
