INTERNACIONALES
Explosiones y pánico en Dubái: Emiratos intercepta misiles iraníes y el conflicto desata alarma global

El espacio aéreo fue cerrado de urgencia tras ataques y detonaciones en pleno cielo. La guerra entre Irán e Israel escala sin freno, golpea rutas clave del petróleo y enciende temores de una crisis mundial.
Se escucharon fuertes explosiones en Dubái durante la madrugada, mientras las fuerzas de Emiratos Árabes Unidos interceptaban misiles y drones lanzados desde Irán, en un nuevo episodio de la guerra que ya lleva 18 días de escalada ininterrumpida.
El impacto inmediato obligó a cerrar temporalmente el espacio aéreo en Abu Dabi, medida que fue levantada horas más tarde tras la estabilización de la situación, según informaron autoridades aeronáuticas. Sin embargo, residentes de Dubái recibieron alertas de emergencia mientras se oían detonaciones en el cielo producto de las interceptaciones.
Únete a nuestro Facebook https://www.facebook.com/almafuerteradio2022 y accede a las noticias más relevantes.
En paralelo, Fuerzas de Defensa de Israel confirmó el inicio de una nueva “oleada de ataques a gran escala” sobre Teherán, además de intensificar bombardeos contra posiciones de Hezbolá en Líbano, ampliando el frente del conflicto regional.
Uno de los puntos más sensibles del escenario global, el estrecho de Ormuz, comenzó a sufrir un fuerte impacto. La circulación de buques se redujo drásticamente tras ataques iraníes contra embarcaciones comerciales, lo que encendió alarmas en los mercados energéticos y provocó una suba significativa en el precio del petróleo.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a varios países a enviar buques de guerra para garantizar la seguridad de la vía marítima, clave para el transporte de cerca de una quinta parte del crudo mundial. Sin embargo, hasta el momento no obtuvo compromisos firmes de sus aliados.
En territorio emiratí, un ataque con drones provocó un incendio en instalaciones petroleras en Fujairah, una zona estratégica sobre el Golfo de Omán que ya había sido blanco de agresiones en otras ocasiones. No se reportaron víctimas.
Mientras tanto, la violencia también alcanzó sitios de alto valor simbólico en Jerusalén, donde la caída de metralla tras interceptaciones impactó en las inmediaciones de lugares sagrados como la Iglesia del Santo Sepulcro, el Muro Occidental y la Mezquita de Al Aqsa.
El conflicto ya dejó más de 1.300 muertos en Irán, según cifras oficiales, y provocó el desplazamiento de más de un millón de personas en Líbano. A su vez, los ataques iraníes causaron víctimas en Israel y también afectaron a fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
La tensión internacional crece al ritmo de los enfrentamientos. Europa analiza desplegar misiones navales para proteger el tránsito marítimo, mientras desde Teherán aseguran que el estrecho de Ormuz continúa abierto, aunque con restricciones para Estados Unidos, Israel y sus aliados.
Con el precio del crudo en alza y las principales rutas energéticas bajo amenaza, la escalada militar ya no solo preocupa por su impacto regional, sino por el riesgo concreto de una crisis económica global de gran magnitud.
