DEPORTES
Reprobado en casa: Boca empató, perdió terreno y la Bombonera estalló en silbidos

El Xeneize igualó uno a uno con Gimnasia y Esgrima de Mendoza por la octava fecha del Torneo Apertura dos mil veintiséis y dejó pasar una chance clave para meterse en zona de clasificación. Luciano Paredes marcó para la visita y Miguel Merentiel selló el empate.
Boca Juniors no logró sostener el envión anímico tras su victoria por la Copa Argentina y volvió a mostrar falencias ante su público. El empate frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en La Bombonera, dejó un clima cargado y un mensaje claro desde las tribunas: la paciencia comienza a agotarse.
El conjunto dirigido por Claudio Ubeda se presentó con un esquema cuatro-dos-tres-uno bien definido. Williams Alarcón se recostó sobre la derecha, Lucas Janson lo hizo por izquierda y Adam Bareiro actuó como referencia ofensiva, mientras Miguel Merentiel se movió algunos metros por detrás para enlazar líneas. En los primeros minutos, el mediocampo mostró intensidad y recuperación.
Únete a nuestro Facebook https://www.facebook.com/almafuerteradio2022 y accede a las noticias más relevantes.
Sin embargo, la visita encontró pronto la vía para lastimar a través de los envíos aéreos. A los quince minutos, Facundo Lencioni lanzó un centro cerrado que permitió el anticipo de Luciano Paredes. El defensor conectó de cabeza a escasa distancia de Agustín Marchesín y estableció el uno a cero, dejando sin reacción al arquero local.
El tanto desató el primer reclamo fuerte de la noche. Desde los cuatro costados bajó el clásico “Movete, Xeneize, movete”, en una señal inequívoca de descontento. Boca acusó el impacto y perdió claridad. Las aproximaciones más peligrosas llegaron mediante centros de Lautaro Blanco.
A los cuarenta y dos minutos, uno de esos envíos generó un rebote en Bareiro y la pelota quedó servida para Miguel Merentiel, que definió cruzado para establecer la igualdad. Poco después, Bareiro ganó en las alturas y convirtió lo que parecía el segundo tanto, pero una prolongada revisión del VAR anuló la conquista y mantuvo el empate antes del descanso.
En el complemento, las variantes revitalizaron al local. Tomás Aranda aportó mayor desequilibrio que Alarcón y el ingreso de Leandro Paredes mejoró la circulación tras el bajón de Milton Delgado, condicionado por una amonestación. Boca asumió el protagonismo territorial y generó situaciones, en especial a través de Aranda, aunque volvió a evidenciar dificultades en la definición.
El paso de los minutos favoreció al conjunto mendocino, que se replegó y defendió la igualdad con orden. El pitazo final confirmó la frustración. Boca ya superó la mitad del campeonato y permanece fuera de los ocho mejores de la Zona A. La falta de funcionamiento colectivo y la dependencia de acciones individuales comienzan a inquietar seriamente a su público.
El calendario inmediato no ofrece tregua: se avecina el clásico ante San Lorenzo, luego una exigente visita a Unión de Santa Fe y el debut en la Copa Libertadores. El margen de error es cada vez más estrecho.
Para Gimnasia de Mendoza, en cambio, el punto resulta valioso. Aunque fue superado en el segundo tiempo, suma en su lucha por la permanencia y en la próxima jornada visitará a Deportivo Riestra con el objetivo de continuar acumulando unidades.

