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¡AL BORDE DEL ABISMO! Flybondi pidió el concurso de acreedores para evitar la quiebra
La aerolínea acumula una deuda fiscal de 6.600 millones de pesos, enfrenta embargos y lleva 57 días sin operar. Además, redujo su flota y desvinculó a unos 900 trabajadores, según el expediente judicial.
Flybondi se presentó en concurso de acreedores ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial número 24, con el objetivo de renegociar sus deudas y evitar la quiebra. La empresa atraviesa una profunda crisis financiera que derivó en cancelaciones de vuelos, embargos, reclamos judiciales y una fuerte reducción de su estructura operativa.
El proceso quedó a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, quien ya intervenía en distintas demandas contra la compañía y resultó sorteado para tramitar el concurso. La presentación judicial se produjo después de varias semanas de rumores sobre la situación de la aerolínea y sus dificultades para cumplir con sus compromisos económicos.
Según la información incorporada al expediente, Flybondi lleva 57 días sin operar y conserva apenas tres aviones en funcionamiento. Otros diez fueron devueltos a las empresas que los tenían bajo contratos de alquiler, lo que refleja el retroceso de la capacidad operativa de la compañía.
La deuda fiscal alcanzaría los 6.600 millones de pesos y se suma a obligaciones impagas con organismos estatales, empresas de servicios terrestres y establecimientos hoteleros. Frente a esa situación, distintos acreedores iniciaron acciones judiciales para intentar recuperar los montos adeudados.
Los primeros embargos se concretaron en agosto, cuando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero presentó ocho demandas de ejecución fiscal contra FB Líneas Aéreas Sociedad Anónima. Las causas incluyen incumplimientos relacionados con aportes y contribuciones a la seguridad social, retenciones y percepciones correspondientes al Impuesto al Valor Agregado, el Impuesto a las Ganancias y otros tributos nacionales.
En ese contexto, distintos juzgados federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias dispusieron embargos por aproximadamente 1.500 millones de pesos. Poco después, la Administración Nacional de Aviación Civil también reclamó una deuda cercana a los 2.000 millones de pesos por la falta de pago de tasas de seguridad aeroportuaria.
La empresa enfrenta, además, reclamos de acreedores privados. Seal Siher, fabricante de repuestos para carros portaequipaje, inició una demanda por una deuda superior a los 13 millones de pesos. En junio, la empresa de transporte Manuel Tienda León había reclamado judicialmente el pago de 122 millones de pesos.
A esas presentaciones se sumó el Hotel Presidente, que exige alrededor de 660 millones de pesos, y la empresa La Nueva Metropol, que denunció una deuda de 186 millones de pesos por servicios de transporte en rampa y traslado de pasajeros entre Aeroparque y Ezeiza.
En el caso de La Nueva Metropol, el juez Pesaresi dispuso embargar distintas cuentas bancarias de Flybondi hasta cubrir el monto reclamado. En una resolución, el magistrado describió la “grave situación económico-financiera” de la compañía a partir de los reclamos de acreedores, los incumplimientos fiscales y laborales y las dificultades para afrontar sus obligaciones.
La crisis también impactó en la plantilla de trabajadores. Durante los últimos meses, alrededor de 900 empleados fueron desvinculados mediante despidos o planes de retiro voluntario. Según la información difundida, parte de esos acuerdos todavía no habría sido abonada.
Flybondi fue presentada durante los últimos años como una de las principales compañías del esquema de “cielos abiertos”, impulsado inicialmente durante la gestión de Mauricio Macri y profundizado por el gobierno de Javier Milei. La aerolínea quedó bajo el control de Leonardo Scatturice a mediados de 2025.
Scatturice fue vinculado con sectores del Gobierno nacional y con el Partido Republicano de Estados Unidos. También fue señalado como el propietario del avión que ingresó en varias oportunidades a la Argentina y quedó involucrado en un episodio relacionado con el ingreso de valijas que no habrían sido revisadas.
Ahora, la empresa deberá atravesar el proceso concursal para determinar el alcance de sus deudas, negociar con los acreedores y establecer si cuenta con posibilidades de retomar sus operaciones. La Justicia deberá analizar la documentación presentada y fijar las condiciones bajo las cuales Flybondi intentará continuar funcionando y evitar la quiebra.
