DEPORTES
RIVER PEGÓ PRIMERO Y AGUANTÓ: el debut de Ponzio terminó en victoria ante Banfield
El Millonario venció 3-2 al Taladro en el Florencio Sola, en el estreno de Leonardo Ponzio como entrenador. Driussi, Almada y Correa marcaron para River, mientras que Sepúlveda anotó por duplicado para un Banfield que reaccionó y estuvo cerca de rescatar el empate.
River comenzó la era de Leonardo Ponzio con una victoria de alto voltaje. El Millonario derrotó 3-2 a Banfield en el estadio Florencio Sola, por la séptima fecha del Torneo Clausura 2026, en un partido que tuvo dominio visitante durante buena parte del primer tiempo, una reacción del conjunto local en el complemento y un final cargado de tensión.
Sebastián Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa marcaron los goles del equipo dirigido por Ponzio, mientras que Bruno Sepúlveda convirtió los dos tantos del Taladro. El delantero ingresó desde el banco y terminó siendo la principal amenaza para un River que llegó a tener una ventaja de dos goles y terminó defendiendo con sufrimiento los tres puntos.
El encuentro también tuvo un atractivo especial en las tribunas. River volvió a jugar con sus hinchas como visitantes en un partido del torneo local en el conurbano bonaerense después de más de siete años. La presencia de ambas parcialidades generó un marco multitudinario en el Florencio Sola y acompañó un partido que tuvo intensidad desde los primeros minutos.
River asumió rápidamente el protagonismo. A los tres minutos, Almada tuvo la primera oportunidad mediante un tiro libre que salió apenas desviado. El mediocampista volvió a demostrar pocos minutos después que podía convertirse en una de las principales armas ofensivas del equipo.
Banfield intentó responder y Alexander Machado tuvo una posibilidad de cabeza después de un centro, aunque su remate terminó lejos del arco defendido por Santiago Beltrán.
Con el correr del partido, River comenzó a controlar cada vez más la pelota y a encontrar espacios en la defensa local. Almada participó activamente en la generación de juego y estuvo cerca de abrir el marcador luego de una buena combinación colectiva que terminó con una intervención del Ruso Rodríguez.
El mediocampista continuó probando desde afuera del área y estuvo a centímetros de convertir cuando su remate terminó impactando contra el palo. River ya había acumulado suficientes méritos para ponerse en ventaja, aunque el marcador todavía permanecía igualado.
La presión visitante finalmente tuvo recompensa a los 32 minutos. Almada se asoció con Correa y el delantero encontró a Driussi dentro del área. El atacante definió con potencia y venció al Ruso Rodríguez para establecer el 1-0.
El gol le dio todavía más confianza a River, que comenzó a manejar el partido con mayor comodidad. Banfield perdió el orden y terminó cometiendo dos infracciones dentro del área durante una misma secuencia.
El árbitro Rey Hilfer sancionó la segunda y River tuvo una nueva oportunidad para ampliar la diferencia desde el punto penal. Almada se hizo cargo de la ejecución, pero el arquero local adivinó la dirección y consiguió contener el disparo.
Sin embargo, el árbitro determinó que el penal debía repetirse por invasión. En la segunda ejecución, Almada no falló y colocó la pelota dentro del arco para establecer el 2-0 a los 42 minutos.
El tanto tuvo además un valor especial para el mediocampista, ya que significó su primera conquista con la camiseta de River. El conjunto de Ponzio se marchó al descanso con una ventaja importante y con la sensación de haber sido superior durante prácticamente toda la primera etapa.
Banfield salió al segundo tiempo con una actitud completamente diferente. El equipo local adelantó sus líneas y comenzó a presionar más arriba, mientras River perdió parte del control que había mostrado durante los primeros 45 minutos.
Oviedo tuvo una posibilidad para descontar con un remate que pasó muy cerca del arco de Beltrán. La acción funcionó como una advertencia para River, que comenzó a tener mayores dificultades para recuperar la pelota y controlar los ataques del Taladro.
Pedro Troglio decidió entonces modificar el equipo y mandó al campo de juego a Lisandro Piñero y Bruno Sepúlveda. Los cambios terminaron siendo determinantes.
A los 18 minutos del complemento, Sepúlveda apareció para marcar el descuento y establecer el 2-1. Banfield recuperó confianza y el partido comenzó a adquirir otro ritmo, con River obligado a defender una diferencia que hasta pocos minutos antes parecía controlada.
Cuando el Taladro parecía dispuesto a ir en busca del empate, apareció Ángel Correa. El delantero recibió una pelota de Tomás Galván, cayó después de disputar la acción, pero logró recuperarse rápidamente y continuar la jugada.
Correa remató antes de que los defensores pudieran reaccionar y marcó el 3-1 a los 25 minutos. El gol volvió a darle aire a River y confirmó al delantero como una de las piezas importantes del nuevo funcionamiento ofensivo.
El partido, sin embargo, todavía tenía reservado otro capítulo. Banfield no bajó los brazos y continuó buscando un nuevo descuento.
A los 40 minutos, Sepúlveda recibió cerca de la medialuna, giró con rapidez y sacó un remate que terminó dentro del arco. El 3-2 significó el segundo gol personal del delantero y volvió a poner a River frente a un cierre inesperadamente complicado.
Los últimos minutos fueron de máxima tensión. Banfield se lanzó decididamente en busca del empate, mientras River debió retroceder y concentrarse en sostener la ventaja.
El conjunto local consiguió acercarse varias veces al área, pero no encontró la definición necesaria para completar una remontada que durante algunos pasajes del complemento pareció posible. River resistió y finalmente consiguió asegurar una victoria que, por el desarrollo del partido, terminó siendo mucho más trabajada de lo que hacía suponer el 2-0 del primer tiempo.
El triunfo representa un comienzo positivo para Ponzio al frente del equipo. El nuevo entrenador consiguió sumar los tres puntos en su primer partido y, especialmente durante la primera etapa, pudo observar un funcionamiento ofensivo que dejó señales alentadoras.
Driussi, Almada y Correa fueron los principales protagonistas del ataque. Cada uno convirtió un gol y los tres participaron en diferentes acciones que permitieron a River encontrar espacios y generar peligro.
Al mismo tiempo, el encuentro dejó aspectos que Ponzio deberá corregir. La pérdida de control durante el segundo tiempo permitió que Banfield reaccionara y convirtiera un partido que parecía definido en un final abierto.
La actuación también mostró la importancia de sostener la intensidad durante los 90 minutos. River tuvo una primera etapa convincente, pero cuando el conjunto local aumentó la presión comenzó a sufrir demasiado cerca de su propio arco.
Para Ponzio, de todos modos, el resultado representa un punto de partida inmejorable. El exmediocampista asumió la conducción de River y debutó con una victoria fuera de casa, en un encuentro que además tuvo el condimento especial del regreso de los hinchas visitantes del Millonario al torneo local en el conurbano bonaerense.
Banfield, pese a la derrota, se quedó con la sensación de haber reaccionado a tiempo y de haber podido rescatar algo más. La aparición de Sepúlveda desde el banco cambió el partido y le permitió al Taladro pasar de estar prácticamente fuera de competencia a quedar a un gol del empate durante los últimos minutos.
River, en cambio, se lleva mucho más que tres puntos. El comienzo del ciclo Ponzio mostró un equipo con capacidad para generar fútbol, un tridente ofensivo que respondió con goles y una identidad que todavía deberá consolidarse.
Ahora el desafío será transformar esas primeras señales en regularidad. La victoria ante Banfield le permite a River comenzar la nueva etapa con confianza, aunque el sufrimiento del tramo final dejó claro que todavía hay aspectos defensivos y de control del juego que el nuevo entrenador deberá trabajar.