POLITICA
RUMBO A 2027: la economía y las internas políticas complican el camino electoral de Milei
El Gobierno nacional busca sostener la baja de la inflación como principal argumento de gestión, pero enfrenta dudas entre sus aliados, tensiones por el armado bonaerense y un escenario abierto por el futuro de las PASO.
La carrera electoral hacia 2027 comenzó a instalar nuevos desafíos para el presidente Javier Milei, con una agenda marcada por dos grandes interrogantes: la evolución de la economía y la capacidad del oficialismo para ordenar su estructura política de cara a los próximos comicios.
Mientras la Casa Rosada apuesta a que la estabilidad económica y la reducción de la inflación sean los principales pilares de su estrategia, varios gobernadores aliados comenzaron a evaluar con mayor cautela el costo político de sostener un alineamiento permanente con el Gobierno nacional.
La incertidumbre no solo está vinculada al desempeño económico de los próximos meses, sino también a las definiciones institucionales que podrían modificar el escenario electoral, entre ellas la posible suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
Dentro del equipo económico que conduce Luis Caputo reconocen que la recuperación de la actividad no tendrá una aceleración inmediata. Aunque el oficialismo destaca la desaceleración inflacionaria y espera que una eventual reducción de las tasas de interés favorezca la inversión y el consumo, todavía observa con preocupación la situación de los salarios y el poder adquisitivo de los hogares.
En ese contexto, la visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, fue interpretada por el Gobierno como una señal de respaldo al rumbo económico y como un mensaje de confianza para sostener la estabilidad financiera en un período que estará atravesado por definiciones políticas.
Sin embargo, en distintos sectores del oficialismo admiten que la economía será el principal factor que determinará el escenario electoral. La inflación, el comportamiento del dólar, la recuperación del ingreso y la evolución del empleo aparecen como variables clave para medir el respaldo social a la gestión libertaria.
Uno de los puntos de mayor tensión se encuentra en la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo todavía no logra cerrar una estrategia definitiva. La discusión gira principalmente alrededor de la construcción de alianzas y el esquema con el que La Libertad Avanza buscará competir en el distrito con mayor cantidad de electores del país.
En los últimos días surgieron versiones sobre un posible cambio en el futuro político de Diego Santilli, aunque dirigentes cercanos al dirigente señalaron que su objetivo continúa centrado en la provincia de Buenos Aires y en consolidar un espacio opositor al peronismo bonaerense.
Santilli mantiene su vínculo con el PRO y coincide con Cristian Ritondo en la necesidad de conformar una alianza que incluya a La Libertad Avanza, sectores del PRO y dirigentes radicales para disputar con mayores posibilidades en territorio bonaerense.
Esa postura genera diferencias con la estrategia que impulsa Karina Milei, quien busca que los candidatos compitan bajo la estructura de La Libertad Avanza y que la conducción nacional tenga un mayor control sobre la definición de las listas electorales.
Además del armado interno, el Gobierno sigue con atención los movimientos de sus posibles adversarios. En el peronismo continúan las negociaciones entre el sector liderado por Axel Kicillof y La Cámpora, dos espacios que mantienen diferencias pero que no descartan alcanzar un acuerdo antes del cierre de candidaturas.
La discusión sobre las PASO también suma incertidumbre al escenario político. Algunos dirigentes consideran que la eliminación de las primarias podría modificar la dinámica electoral, alterar la competencia interna de los partidos y generar nuevas estrategias tanto en el oficialismo como en la oposición.
En paralelo, distintos análisis advierten que la situación económica será determinante para definir el humor social. La persistencia de problemas vinculados con el empleo informal, la subocupación y la pérdida de poder adquisitivo representa uno de los principales desafíos para el Gobierno.
Con la mirada puesta en 2027, Javier Milei deberá no solo sostener los resultados económicos que considera centrales para su gestión, sino también resolver las tensiones internas y construir una estructura política capaz de competir en un escenario donde aliados y opositores ya comenzaron a mover sus piezas.