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BATACAZO HISTÓRICO EN EL MUNDIAL: Noruega eliminó a Brasil con un Haaland imparable
Brasil perdió 2 a 1 ante Noruega en Nueva Jersey y quedó eliminado del Mundial 2026. Erling Haaland marcó los dos goles del equipo europeo, que jugará los cuartos de final ante México o Inglaterra. Neymar descontó sobre el cierre.
Noruega dio uno de los grandes golpes del Mundial 2026. El seleccionado europeo venció 2 a 1 a Brasil en Nueva Jersey, eliminó a uno de los máximos candidatos al título y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo, instancia en la que enfrentará al ganador del cruce entre México e Inglaterra.
El equipo dirigido por StÃ¥le Solbakken firmó una actuación histórica, sólida y cargada de personalidad para meterse por primera vez entre los ocho mejores de un Mundial. La gran figura fue Erling Haaland, autor de los dos goles noruegos y dueño de una noche inolvidable, en la que alcanzó los siete tantos en el torneo.
El otro nombre clave fue Ørjan Nyland. El arquero sostuvo a Noruega en los momentos más difíciles, le atajó un penal a Bruno Guimarães en el primer tiempo y volvió a responder cada vez que Brasil intentó quebrar la resistencia europea.
El partido tuvo distintos momentos. En la primera etapa, Brasil fue el equipo que tomó la iniciativa y pareció estar un escalón por encima. Los dirigidos por Carlo Ancelotti presionaron alto, recuperaron rápido en la mitad de la cancha y obligaron a Noruega a retroceder cerca de su área.
El seleccionado europeo tardó en acomodarse a la intensidad brasileña. La Verdeamarela encontró espacios para lastimar, especialmente cuando pudo robar en campo rival y acelerar con sus delanteros. De esa presión nació la primera gran chance del encuentro.
A los 14 minutos, Brasil recuperó en la mitad de la cancha, atacó rápido y Matheus Cunha fue derribado dentro del área por Kristoffer Ajer. El árbitro fue llamado por la asistencia arbitral por video y, después de revisar la acción, sancionó penal para el equipo sudamericano.
Bruno Guimarães se hizo cargo de la ejecución, pero Nyland se agigantó bajo los tres palos y le contuvo el remate. La atajada fue un golpe anímico enorme para Noruega y una oportunidad desperdiciada que Brasil terminaría lamentando durante toda la noche.
Después del penal fallado, el equipo de Ancelotti perdió algo de claridad y Noruega empezó a ganar terreno. Los Vikingos se animaron a salir con mayor decisión, aunque todavía sin la precisión necesaria para lastimar en los metros finales.
Brasil, pese a la frustración, siguió siendo el equipo con más iniciativa durante buena parte del primer tiempo. Intentó por los costados, buscó sociedades cerca del área y trató de imponer la jerarquía de sus individualidades, pero se encontró con un rival cada vez más firme en defensa.
Noruega, por su parte, resistió con orden y esperó su momento. Sin generar demasiado peligro antes del descanso, logró sobrevivir al mejor tramo brasileño y se fue al entretiempo con el marcador 0 a 0, una situación que le permitió rearmarse para el complemento.
En el segundo tiempo, el partido cambió por completo. Noruega salió con otra actitud, empezó a disputar más lejos de su arco y logró hacer retroceder a Brasil con el correr de los minutos. El equipo europeo ganó confianza, intensidad y presencia ofensiva.
Solbakken movió el banco y acertó de lleno. Los ingresos de Andreas Schjelderup y Oscar Bobb, en lugar de Alexander Sørloth y Antonio Nusa, modificaron el desarrollo del partido. Ambos le dieron frescura, velocidad y desequilibrio a un ataque noruego que hasta ese momento no había podido lastimar con continuidad.
Antes del golpe europeo, Brasil tuvo una chance clarísima para abrir el marcador. Vinícius dejó solo a Endrick, pero el delantero desperdició una oportunidad inmejorable que pudo haber cambiado la historia. Fue una de esas jugadas que quedan marcadas en una eliminación mundialista.
Alisson también tuvo que intervenir para sostener a Brasil cuando Noruega empezó a crecer, mientras Nyland volvió a responder del otro lado cada vez que la Verdeamarela intentó recuperar el control del partido.
La apertura del marcador llegó a los 79 minutos. Schjelderup construyó una gran jugada por izquierda y envió un centro preciso al área. Haaland le ganó en lo alto a Gabriel Magalhães y conectó de cabeza para marcar el 1 a 0 que desató la locura noruega.
Brasil sintió el golpe y no logró reaccionar. El equipo de Ancelotti quedó partido, perdió lucidez y empezó a jugar con desesperación. Noruega, en cambio, encontró espacios y olió sangre en el momento justo.
Pocos minutos después, Schjelderup volvió a ser protagonista. El ingresado recibió con libertad y dejó la pelota servida para Haaland en el borde del área. El delantero sacó un zurdazo violento, casi sin recorrido, y estampó el 2 a 0 que terminó de derrumbar a Brasil.
La Verdeamarela intentó una reacción final más empujada por orgullo que por juego. Con el tiempo prácticamente cumplido, Neymar marcó el descuento y puso el 2 a 1, pero ya no hubo margen para una remontada. El gol apenas sirvió para decorar una eliminación tan dolorosa como inesperada.
Noruega cerró una noche histórica. Con eficacia, orden defensivo, un arquero decisivo y un Haaland determinante, el seleccionado europeo eliminó a Brasil y alcanzó su mejor actuación mundialista, superando los octavos de final que había conseguido en Francia 1998.
Brasil, en cambio, se despidió con bronca y frustración. Tuvo momentos favorables, un penal para ponerse en ventaja y chances claras para cambiar el rumbo del partido, pero falló en los momentos clave y pagó muy caro la contundencia de un rival que no perdonó.
Con el triunfo en Nueva Jersey, Noruega se metió en los cuartos de final del Mundial 2026 y espera por México o Inglaterra. Los Vikingos ya hicieron historia, pero con Haaland en estado de gracia y un equipo cada vez más convencido, ahora se animan a soñar con algo todavía más grande.