INTERNACIONALES
AYUDA MUNDIAL PARA VENEZUELA: 24 países enviaron insumos y rescatistas mientras crece la tragedia
Delcy Rodríguez informó la llegada de 521 toneladas de insumos, 86 equipos caninos y más de 2.700 rescatistas tras el doble terremoto que dejó 1.430 muertos. La búsqueda continúa entre réplicas y edificios derrumbados.
Venezuela comenzó a recibir asistencia internacional de 24 países mientras continúa agravándose la tragedia provocada por los dos fuertes terremotos que sacudieron distintas regiones del país y dejaron más de 1.400 muertos.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este sábado el alcance del operativo de ayuda desplegado tras los movimientos sísmicos y detalló que ya llegaron toneladas de insumos, equipos especializados y personal destinado a tareas de búsqueda, rescate y apoyo técnico.
“Hemos recibido el apoyo de 24 países […] un total de 521 toneladas de insumos, 86 equipos caninos especializados y más de 2.741 integrantes de personal de búsqueda, rescate y apoyo técnico”, afirmó la funcionaria.
El país permanece bajo estado de emergencia después de los dos terremotos consecutivos registrados el miércoles, con magnitudes de 7,2 y 7,5. Los epicentros fueron ubicados en los estados Carabobo y Yaracuy, aunque los daños se extendieron a diferentes puntos del territorio venezolano.
Los movimientos provocaron derrumbes, graves daños en edificios, evacuaciones masivas, interrupciones en los servicios básicos y escenas de desesperación en comunidades que todavía permanecen afectadas por las réplicas.
De acuerdo con el último balance oficial, la cifra de víctimas fatales ascendió a 1.430 personas, mientras que otras 3.238 resultaron heridas. Las autoridades advirtieron que los números podrían seguir aumentando a medida que avancen las tareas de búsqueda y se logre ingresar en estructuras colapsadas.
En las zonas más golpeadas, los equipos de emergencia trabajan entre los restos de edificios derrumbados con el objetivo de localizar a personas atrapadas. Las tareas se desarrollan en condiciones de alto riesgo por la inestabilidad de las construcciones y por la continuidad de los movimientos posteriores al doble terremoto.
Durante las últimas horas, los rescatistas lograron sacar con vida a personas que habían permanecido más de 70 horas bajo los escombros. Esos operativos alimentaron la esperanza de encontrar nuevos sobrevivientes, aunque el paso del tiempo vuelve cada vez más complejas las posibilidades de rescate.
El operativo combina la labor de organismos venezolanos, voluntarios locales y brigadas internacionales provenientes de distintos países. Entre las naciones que enviaron ayuda se encuentran Suiza, Chile, España, Ecuador, Colombia, El Salvador, México, República Dominicana y Estados Unidos.
Los grupos especializados trabajan con perros de búsqueda, maquinaria, tecnología de localización y equipos médicos de emergencia. Su tarea se concentra especialmente en los sectores donde existen reportes de personas desaparecidas o atrapadas.
La situación se mantiene crítica por la gran cantidad de réplicas registradas después de los sismos principales. Este sábado, las autoridades informaron más de 400 movimientos posteriores, una secuencia que mantiene en alerta a la población y dificulta el trabajo de los rescatistas.
Funcionarios venezolanos señalaron que esa cantidad de réplicas refleja “el nivel de energía que se ha liberado por parte de las placas tectónicas sobre y contra la población venezolana”.
Entre los movimientos más recientes se registró un sismo de magnitud 5,0, con epicentro a unos 41 kilómetros al norte de Maracay, en el estado Aragua.
El temor a nuevos derrumbes llevó a miles de personas a permanecer fuera de sus viviendas. Muchas familias no pueden regresar a sus hogares porque las construcciones presentan grietas, daños estructurales o riesgo de desprendimientos.
La ayuda internacional busca cubrir las necesidades más urgentes de la población afectada. Entre los insumos enviados hay alimentos, agua potable, medicamentos, elementos de higiene, carpas, mantas, equipos médicos y herramientas destinadas a las tareas de rescate.
También se reforzó la asistencia sanitaria para atender a miles de heridos, muchos de ellos con fracturas, traumatismos, cortes, golpes y lesiones provocadas por la caída de escombros u objetos durante los terremotos.
Los hospitales y centros de atención trabajan bajo una fuerte presión. En algunas zonas, la situación se volvió todavía más compleja por los daños en la infraestructura sanitaria, las dificultades de acceso y la creciente demanda de atención médica.
Rodríguez destacó que la cooperación internacional resulta clave en esta etapa de la emergencia, tanto para sostener los operativos de rescate como para garantizar asistencia a las familias damnificadas.
Las autoridades venezolanas indicaron que los trabajos continuarán durante las próximas horas con prioridad en los lugares donde todavía existen reportes de personas atrapadas o desaparecidas.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene el estado de emergencia y coordina la distribución de los insumos recibidos, en un escenario marcado por la destrucción, la incertidumbre y el temor a nuevas réplicas.
La tragedia dejó a miles de familias sin vivienda o con daños severos en sus hogares. Por esa razón, también fueron habilitados espacios de contención y asistencia para quienes debieron abandonar sus casas.
El doble terremoto volvió a exponer la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de una respuesta sostenida que permita atender la emergencia inmediata y avanzar luego en la reconstrucción de las zonas afectadas.
Con el paso de las horas, la prioridad continúa siendo encontrar sobrevivientes, asistir a los heridos y garantizar ayuda básica a las comunidades golpeadas por una catástrofe que mantiene movilizada a Venezuela y a buena parte de la comunidad internacional.
