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¡PAPELÓN MUNDIAL! España tropezó con el debutante Cabo Verde y dejó escapar una victoria que parecía obligatoria
La selección española igualó 0-0 frente a Cabo Verde en Atlanta y protagonizó una de las mayores sorpresas del inicio del Mundial 2026. El conjunto africano resistió con firmeza y sumó un punto histórico en su primera participación en una Copa del Mundo.
España comenzó su participación en el Mundial 2026 con un inesperado traspié. El seleccionado dirigido por Luis de la Fuente no pudo superar a Cabo Verde e igualó sin goles en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, en un resultado que dejó preocupación entre sus hinchas y entusiasmo en el combinado africano, que celebró uno de los días más importantes de su historia futbolística.
La selección europea llegaba al torneo como una de las principales candidatas al título, respaldada por una generación repleta de talento y por el gran nivel mostrado en los últimos años. Sin embargo, en su estreno mundialista exhibió dificultades para generar peligro y se encontró con un rival disciplinado que supo defender cada sector del campo de juego.
Desde el inicio, España asumió el control de la pelota. Con Rodri, Pedri y Fabián Ruiz como ejes de la circulación, monopolizó la posesión y avanzó constantemente sobre campo rival. No obstante, ese dominio territorial nunca logró transformarse en situaciones claras de gol.
La ausencia de Lamine Yamal en la formación inicial se hizo sentir más de lo esperado. El joven talento del Barcelona comenzó el encuentro en el banco de suplentes mientras terminaba de recuperarse de una molestia física y el equipo perdió buena parte de su capacidad para desequilibrar en los últimos metros.
Mientras España acumulaba pases, Cabo Verde ejecutaba a la perfección el plan diseñado para el encuentro. Con líneas compactas, orden táctico y una enorme concentración defensiva, logró cerrar espacios y obligó a los europeos a buscar alternativas que nunca terminaron de aparecer.
El dominio español fue tan estéril que una estadística llamó la atención durante la primera etapa: Mikel Oyarzabal prácticamente no intervino en el juego durante los primeros treinta minutos. La falta de conexión entre los mediocampistas y los delanteros se convirtió en uno de los principales problemas para la "Furia Roja".
Las oportunidades más claras llegaron recién en el tramo final del primer tiempo. A los 40 minutos, Marc Cucurella asistió de cabeza a Ferrán Torres, cuyo remate impactó en el travesaño. En la jugada siguiente, Oyarzabal tuvo una nueva ocasión, pero el arquero Vozinha respondió con una intervención espectacular.
El guardameta caboverdiano volvió a convertirse en figura instantes después al contener otros intentos españoles y comenzó a consolidarse como el gran responsable de mantener la igualdad.
Durante el segundo tiempo el desarrollo apenas se modificó. España siguió manejando la pelota y buscando espacios, aunque sin la claridad necesaria para romper el cerrojo defensivo africano. La ansiedad comenzó a crecer a medida que pasaban los minutos y el marcador continuaba inalterable.
Ante la falta de respuestas, Luis de la Fuente recurrió al banco. Lamine Yamal ingresó a los 25 minutos del complemento junto con Mikel Merino, mientras que más tarde también entraron Dani Olmo y Nico Williams para intentar darle otra dinámica al ataque.
La presencia de Yamal mejoró el ritmo ofensivo español. El joven extremo aportó velocidad y desequilibrio, generando algunas de las acciones más peligrosas del partido. Sin embargo, cada intento volvió a encontrarse con la firme resistencia de Cabo Verde y con la seguridad de Vozinha bajo los tres palos.
La ocasión más clara para España llegó cuando faltaban apenas unos minutos para el final. Oyarzabal recibió una asistencia de Dani Olmo y quedó en una posición inmejorable para convertir, pero Pico Lopes apareció de manera providencial sobre la línea y evitó lo que parecía el gol de la victoria.
Incluso Cabo Verde estuvo muy cerca de protagonizar una hazaña todavía mayor. Ya en los instantes finales, João Paulo conectó un cabezazo tras un tiro de esquina y obligó a una notable intervención de Unai Simón para impedir una derrota que habría significado un verdadero terremoto en el torneo.
Cuando el árbitro marcó el final, los futbolistas africanos celebraron el empate como una victoria. No era para menos. En su primera participación mundialista lograron neutralizar a uno de los candidatos al título y sumar un punto que quedará grabado para siempre en la historia deportiva de su país.
Para España, en cambio, el resultado dejó más preguntas que respuestas. La falta de profundidad, la escasa generación de situaciones y la dependencia de algunas individualidades encendieron las primeras señales de alerta en un equipo que llegó al Mundial con aspiraciones de campeón.
Cabo Verde, por su parte, dio el primer gran golpe del Grupo H y demostró que está dispuesto a competir sin complejos ante cualquier rival. Su estreno mundialista ya forma parte de la historia y alimenta la ilusión de seguir sorprendiendo en la Copa del Mundo.
