POLICIALES
GOLPE EN LA CAUSA AGOSTINA: hallan una carta clave, ordenan nuevos allanamientos y decretan secreto de sumario
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó nuevas medidas judiciales, el hallazgo de una carta escrita por la adolescente y una decisión clave de la Fiscalía. La familia volvió a reclamar justicia y pidió que se investigue a todos los posibles involucrados.
La causa por el crimen de Agostina Vega volvió a registrar avances significativos en las últimas horas y sumó nuevos elementos que podrían resultar determinantes para esclarecer el femicidio que conmociona a Córdoba y a todo el país.
Mientras la investigación continúa acumulando pruebas contra Claudio Barrelier, único detenido e imputado hasta el momento, la Justicia ordenó nuevos allanamientos, incorporó especialistas en violencia de género al expediente y dispuso el secreto de sumario durante diez días para resguardar las medidas que aún se encuentran en curso.
Uno de los procedimientos más importantes se desarrolló en la vivienda de Barrelier, lugar que los investigadores consideran clave para reconstruir los movimientos previos a la muerte de la adolescente. En el inmueble trabajaron efectivos de la Policía de Córdoba junto a especialistas de Policía Científica, quienes realizaron una exhaustiva inspección técnica.
Durante las tareas se llevó adelante una planimetría forense completa de la propiedad con el objetivo de determinar cómo estaban distribuidos los ambientes y establecer posibles recorridos o secuencias vinculadas con el hecho investigado. Además, los peritos secuestraron distintas prendas de vestir pertenecientes a personas que residían en la vivienda para someterlas a estudios de laboratorio.
En paralelo, otro allanamiento tuvo lugar en un lavadero de automóviles donde, según sospechan los investigadores, habría sido limpiado el Ford Ka negro que aparece mencionado en la causa. Ese vehículo es considerado una pieza central de la investigación debido a que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina hasta el descampado de barrio Ampliación Ferreyra donde finalmente fue hallado.
Durante ese procedimiento fueron secuestrados distintos elementos considerados de interés para la causa, entre ellos esponjas y trapos que ahora serán sometidos a pericias para determinar si contienen rastros biológicos o evidencias que permitan reconstruir lo sucedido.
Mientras la Justicia avanzaba con los procedimientos, la familia de Agostina volvió a ocupar el centro de la escena pública durante la movilización de Ni Una Menos realizada en Córdoba. Allí, familiares y allegados reclamaron que la investigación avance hasta esclarecer todas las responsabilidades que pudieran existir alrededor del crimen.
La abuela de la adolescente, Elizabeth, pidió públicamente que la pesquisa no se limite al único imputado y que se investigue a cualquier persona que pudiera haber tenido algún tipo de participación o conocimiento de lo ocurrido.
"Que caigan todos los que tengan que caer", expresó durante la marcha, en medio de un fuerte reclamo de justicia.
Sin embargo, una de las novedades más impactantes de la jornada fue la aparición de una carta escrita por la propia Agostina y encontrada entre sus pertenencias personales.
El documento fue hallado por familiares de la adolescente y posteriormente entregado a la Fiscalía para ser incorporado formalmente al expediente.
Según relató su abuela, la carta apareció dentro de un cajón donde la joven guardaba ropa íntima y fue descubierta mientras la familia revisaba sus objetos personales.
Posteriormente, Miguel Heredia, abuelo materno de Agostina, brindó detalles sobre el contenido del escrito. De acuerdo con su testimonio, la carta estaba dirigida al padre de la adolescente y contenía cuestionamientos vinculados a presuntos episodios de maltrato sufridos durante años.
Además, señaló un detalle que llamó especialmente la atención de la familia: la joven habría firmado el documento utilizando el apellido materno Heredia en lugar de Vega.
Ahora será la Fiscalía la encargada de determinar el valor probatorio de ese material y si puede aportar elementos relevantes para comprender distintos aspectos de la vida personal de la víctima que resulten de interés para la investigación.
En medio de este escenario, el fiscal Raúl Garzón tomó una decisión de peso al decretar el secreto de sumario por un plazo de diez días. La medida apunta a proteger las diligencias en curso, evitar filtraciones y garantizar que las pruebas puedan incorporarse al expediente sin interferencias externas.
Al mismo tiempo, el funcionario dispuso reforzar el equipo investigador mediante la incorporación de especialistas con experiencia específica en violencia de género y delitos sexuales.
Se trata de Claudia Alejandra Romero, titular de la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género del Cuarto Turno, y de Juan Fernando Ávila Echenique, responsable de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual del Primer Turno.
La incorporación de ambos fiscales refleja la complejidad que fue adquiriendo la causa desde que los resultados preliminares de la autopsia revelaron indicios compatibles con abuso sexual y confirmaron que la muerte se produjo por asfixia mecánica.
Con nuevos allanamientos, pericias todavía en marcha, una carta que podría aportar información relevante y el secreto de sumario vigente, la investigación ingresó en una etapa decisiva. Mientras la familia exige respuestas y reclama que se investigue a todos los posibles involucrados, la Justicia intenta reconstruir minuto a minuto qué ocurrió con Agostina Vega y determinar si existen más responsables detrás de uno de los casos que más conmoción generó en Córdoba durante los últimos años.
