POLITICA
ALARMA TOTAL EN BUENOS AIRES: Kicillof habló de una “catástrofe sanitaria” y apuntó con dureza contra Milei
El gobernador reunió a más de 60 intendentes bonaerenses y lanzó una fuerte advertencia por la situación del sistema de salud. Denunció recortes, pérdida de cobertura médica y un fuerte impacto sobre hospitales públicos.
La situación sanitaria en la provincia de Buenos Aires volvió a quedar en el centro de la escena política tras una contundente reunión encabezada por Axel Kicillof junto a más de 60 intendentes e intendentas bonaerenses. El encuentro, realizado en la Casa de Gobierno provincial, tuvo como eje el análisis del impacto de las políticas nacionales sobre el sistema de salud y dejó un fuerte mensaje de preocupación por el escenario actual.
Acompañado por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, el gobernador reunió a jefes comunales de distintos espacios políticos y lanzó una de sus declaraciones más duras de los últimos meses al referirse al estado del sistema sanitario. “Estamos viviendo una catástrofe sanitaria que era absolutamente evitable”, afirmó durante su exposición, en una frase que rápidamente generó repercusiones.
La reunión se desarrolló en el Salón Dorado y también contó con la participación de la vicegobernadora Verónica Magario y la subsecretaria de Atención de la Salud y Articulación Territorial, Alexia Navarro. Allí se presentó un informe elaborado por la provincia que expuso distintos indicadores vinculados a la situación sanitaria y los efectos que, según las autoridades bonaerenses, ya comenzaron a sentirse tras los cambios implementados por el Gobierno nacional.
Durante su intervención, Kicillof cuestionó con dureza las medidas impulsadas por la administración de Javier Milei y sostuvo que los recortes presupuestarios generan consecuencias directas sobre la población. Según indicó, la reducción y eliminación de programas nacionales ya impactan sobre distintos indicadores sociales y sanitarios.
El gobernador aseguró que el ajuste produjo un incremento de situaciones críticas vinculadas a la salud pública y afirmó que no se trata de una discusión política sino de datos concretos que comienzan a reflejarse en el territorio. Además, apuntó contra la interrupción de programas nacionales que, según sostuvo, eran fundamentales para el funcionamiento cotidiano del sistema.
Uno de los datos que más preocupación generó durante el encuentro estuvo relacionado con la pérdida de cobertura médica. Según cifras presentadas por la provincia, más de 742 mil personas dejaron de contar con servicios de salud privados o sistemas de cobertura, una situación que incrementó la presión sobre hospitales y centros de atención públicos.
En ese contexto, desde la gestión provincial señalaron que la crisis económica, la pérdida de puestos laborales y las modificaciones dentro del sistema de medicina privada provocaron una demanda cada vez mayor en la infraestructura sanitaria estatal.
El ministro Nicolás Kreplak también se sumó a las críticas y aseguró que las políticas nacionales afectan prestaciones esenciales. Durante su exposición denunció una reducción significativa del presupuesto destinado al área de salud y cuestionó decisiones vinculadas a la provisión de medicamentos, vacunas y programas de asistencia.
El funcionario sostuvo además que el Estado provincial mantendrá una política de fortalecimiento sanitario y afirmó que el objetivo será continuar ampliando el acceso a la atención médica en los 135 municipios bonaerenses, a pesar del contexto actual.
Como cierre del encuentro, los intendentes firmaron un documento conjunto para expresar preocupación por la situación y reclamar la restitución de recursos y programas considerados fundamentales para el funcionamiento del sistema.
En el tramo final de la jornada, Kicillof reafirmó el compromiso provincial con programas propios destinados a cubrir necesidades sanitarias y cuestionó nuevamente la interrupción de envíos de medicamentos desde la Nación. Además, confirmó el acompañamiento de la provincia a futuras movilizaciones relacionadas con el sector salud y dejó un mensaje político de cara a las próximas acciones.
La reunión dejó una nueva señal de tensión entre la administración bonaerense y el Gobierno nacional, en un escenario donde la salud pública se transformó en uno de los principales ejes de disputa política y gestión.
