INTERNACIONALES
ALERTA MUNDIAL Y MÁXIMA PREOCUPACIÓN: la OMS encendió las alarmas por una cepa mortal del ébola sin vacuna
La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia sanitaria internacional por un brote del virus Bundibugyo. La variante detectada en África no tiene vacunas ni tratamientos específicos y crece el temor por su expansión.
La Organización Mundial de la Salud declaró una "emergencia de salud pública de importancia internacional" ante un brote del virus Bundibugyo, una variante del ébola detectada en zonas de África central que volvió a generar preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias de distintos países.
La situación encendió las alarmas debido a una característica especialmente sensible: actualmente no existen vacunas ni tratamientos autorizados específicos para esta cepa, una diferencia importante respecto de otras variantes del virus sobre las que sí existen herramientas médicas disponibles.
Las autoridades sanitarias advirtieron que el principal riesgo pasa por la posibilidad de expansión regional, especialmente en áreas con alta circulación de personas y zonas fronterizas con escasos recursos sanitarios.
Frente al escenario, la OMS emitió una serie de recomendaciones dirigidas a los países afectados y también a aquellos que aún no registraron contagios. Entre las medidas solicitadas aparecen la activación de centros de emergencia sanitaria, el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica y la ampliación de la capacidad de diagnóstico.
También pidió reforzar campañas de concientización para facilitar la detección temprana de posibles casos y fortalecer la capacitación del personal médico en protocolos de prevención y control de infecciones.
Otro de los puntos centrales está vinculado al control de movilidad y seguimiento de contactos estrechos. El organismo recomendó intensificar los controles sanitarios y actuar rápidamente ante cualquier caso sospechoso.
La declaración volvió a poner el foco sobre la capacidad de respuesta global frente a enfermedades infecciosas emergentes y reavivó la preocupación internacional por nuevos escenarios sanitarios de riesgo.
