INTERNACIONALES
DEL “INFIERNO” A LA TREGUA: Donald Trump retrocede y abre una negociación clave con Irán
Tras una escalada de amenazas, Washington concede dos semanas para negociar. Teherán reabre el estratégico estrecho de Ormuz bajo sus propias condiciones y advierte que el conflicto sigue latente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió aplazar por dos semanas la amenaza de “aniquilar a toda una civilización” contra Irán, en un giro que abre una ventana de negociación en medio de una creciente tensión internacional.
Según informó el propio mandatario, la decisión fue tomada tras gestiones diplomáticas encabezadas por Shehbaz Sharif y el gobierno de Pakistán. A través de su red Truth Social, Trump aseguró que Estados Unidos ya cumplió sus objetivos militares y que existe una propuesta iraní de diez puntos que podría servir como base para un eventual acuerdo de paz en Medio Oriente.
Por su parte, autoridades de Irán confirmaron que permitirán durante ese plazo el paso “seguro” por el estrecho de Ormuz, aunque bajo control de sus Fuerzas Armadas y con restricciones técnicas. Desde Teherán aclararon que la medida no implica el fin del conflicto y advirtieron que se mantienen en estado de alerta ante cualquier provocación.
La mediación de Islamabad fue clave para desactivar, al menos de forma temporal, la escalada. Horas antes del vencimiento del ultimátum estadounidense, Sharif había solicitado extender el plazo de negociación y pidió a Irán que reabriera el paso marítimo como gesto de buena voluntad.
El ultimátum original había sido emitido días atrás por Trump, cuando exigió la reapertura del estrecho en un plazo de 48 horas bajo amenaza de atacar infraestructuras energéticas iraníes. La retórica belicista se intensificó en redes sociales, donde el mandatario llegó a advertir que desataría “el infierno”.
Sin embargo, mientras se abría esta instancia diplomática, los enfrentamientos continuaron. El Ejército de Israel informó ataques contra al menos ocho puentes en territorio iraní, que —según afirmó— eran utilizados para el traslado de armamento. Los bombardeos alcanzaron ciudades como Teherán, Karaj, Tabriz, Kashan y Qom.
En paralelo, miles de iraníes se movilizaron en distintas ciudades para rechazar las amenazas estadounidenses. En puntos estratégicos como centrales eléctricas y puentes, se formaron cadenas humanas en señal de resistencia, en una convocatoria impulsada por el propio gobierno.
A nivel internacional, la tensión también se trasladó al ámbito diplomático. China y Rusia vetaron en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una resolución que buscaba coordinar medidas para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, al considerar que favorecía a Estados Unidos y sus aliados.
El estrecho de Ormuz es una vía clave por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier conflicto en la zona en un factor de alto impacto para la economía global. En este contexto, la tregua abre una instancia de negociación, aunque bajo un equilibrio frágil y con el riesgo latente de una nueva escalada.
