INTERNACIONALES
Medio Oriente al borde del abismo: guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán ya golpea a ocho países

Israel movilizó miles de reservistas y bombardeó Teherán y el Líbano, mientras Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en el Golfo. Con advertencias de Donald Trump y el respaldo chino a Teherán, la crisis escala sin señales de freno.
La confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán se profundizó en las últimas horas y ya impacta de manera directa en al menos ocho países de Medio Oriente, en un escenario de creciente inestabilidad regional y temor a una guerra de mayor alcance.
El Ejército israelí bombardeó el edificio de la televisión estatal iraní en Teherán y desplegó cerca de cien mil reservistas para reforzar las fronteras con Siria y el Líbano. En paralelo, abrió un frente activo en territorio libanés tras nuevos intercambios de fuego con la milicia chiita Hezbolá.
El portavoz militar israelí, Effie Defrin, confirmó un “ataque de envergadura” en el “corazón de Teherán” y bombardeos simultáneos con cientos de aviones tanto en Irán como en el Líbano. Según Israel, fue abatido Husein Mukalled, identificado como jefe de inteligencia de Hezbolá. Autoridades libanesas reportaron al menos 52 muertos y 154 heridos, además de casi 29 mil desplazados hacia refugios en distintas regiones del país.
Como respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní anunció una nueva ola de ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región, incluyendo bases en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Según fuentes iraníes, desde el inicio de las hostilidades fueron alcanzados “60 objetivos estratégicos y 500 objetivos militares”, entre ellos oficinas vinculadas al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La escalada también golpeó al Golfo. En Kuwait, una base naval estadounidense fue impactada por drones y tres aviones de combate de Estados Unidos se estrellaron tras ser abatidos por error por la defensa antiaérea kuwaití. En Emiratos Árabes Unidos, un depósito de combustible en Abu Dhabi fue alcanzado por un dron, mientras el aeropuerto de Dubái suspendió operaciones. Qatar informó que derribó dos bombarderos iraníes luego de ataques contra instalaciones energéticas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump advirtió que la guerra podría durar “cuatro o cinco semanas” o incluso “extenderse más”, y descartó por el momento un escenario inmediato de desescalada. En paralelo, China expresó su respaldo a Teherán y llamó a frenar las operaciones militares para evitar que el conflicto envuelva a toda la región.
En el frente interno iraní, la situación es incierta tras la confirmación de la muerte del líder supremo Alí Jamenei en el marco de la ofensiva. El gobierno convocó a movilizaciones masivas en su homenaje y designó un ministro de Defensa interino mientras se define la sucesión. Según la Media Luna Roja iraní, los muertos en el país ascienden a 555 desde el inicio de la guerra.
Los mercados internacionales reaccionaron con fuertes caídas y un alza en los precios del petróleo y del dólar, ante el temor de una guerra prolongada con impacto energético global. Israel sostuvo que la operación continuará “el tiempo que sea necesario” y no descarta ampliar los ataques, aunque por ahora niega planes de invasión terrestre en el Líbano.
Con frentes activos en Irán, Israel y el Líbano, ataques en el Golfo y tensiones que alcanzan incluso bases estratégicas en Turquía y Chipre, Medio Oriente atraviesa una de las crisis más amplias y volátiles de las últimas décadas, sin señales concretas de que las hostilidades vayan a cesar en el corto plazo.
