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INFLACIÓN EN CABA: bajó fuerte en agosto, pero los precios siguen subiendo
El IPC de la Ciudad de Buenos Aires marcó 1,7% en agosto, frente al 2,9% de julio. En ocho meses acumuló 21,5% y llegó al 33,3% interanual, con vivienda, alimentos y servicios entre los principales motores.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró una fuerte desaceleración durante agosto, aunque volvió a ubicarse por encima del 1% mensual. El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires marcó una suba del 1,7%, lo que representa una baja de 1,2 puntos porcentuales respecto del 2,9% registrado en julio.
El resultado muestra una moderación importante en el ritmo de aumento de los precios, pero todavía refleja una economía en la que el costo de vida continúa incrementándose mes a mes. Con el dato de agosto, la inflación acumulada en la Ciudad alcanzó el 21,5% en los primeros ocho meses del año y llegó al 33,3% en la comparación interanual.
El indicador porteño no constituye la medición oficial de la inflación de todo el país, ya que ese cálculo corresponde al Instituto Nacional de Estadística y Censos. Sin embargo, el índice de la Ciudad de Buenos Aires suele ser observado como una referencia previa a la publicación del dato nacional.
El comportamiento de los grandes grupos de bienes y servicios mostró diferencias. Los servicios aumentaron 1,8% durante agosto, mientras que los bienes registraron una variación del 1,6%. Los precios regulados también avanzaron 1,8%, en tanto que el denominado “Resto IPCBA”, utilizado como aproximación a la inflación núcleo, registró una suba del 2,1%.
Uno de los elementos que ayudó a contener el índice general fue el comportamiento de los productos estacionales. Ese segmento tuvo una caída del 2,9% durante el mes y compensó parcialmente los aumentos registrados en otras categorías.
Entre las divisiones que integran el índice porteño, el mayor incremento correspondió a Seguros y servicios financieros, con una suba del 3,8%. Le siguió Equipamiento y mantenimiento del hogar, que aumentó 2,7%.
También se registraron aumentos del 2,6% en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, y en Bebidas alcohólicas y tabaco. Estos rubros volvieron a mostrar el peso que tienen los gastos asociados al hogar y determinados consumos sobre la evolución del costo de vida.
El capítulo de Vivienda tuvo, además, una incidencia especialmente significativa sobre el resultado general. Según el informe, aportó 0,53 puntos porcentuales a la inflación de agosto, principalmente por los incrementos registrados en los gastos comunes de la vivienda y los alquileres.
Los alimentos también tuvieron una incidencia importante. Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 1,8% durante el mes y explicó 0,32 puntos porcentuales del índice general.
Dentro de ese rubro se destacó particularmente el comportamiento de las frutas, cuyos precios aumentaron 12,5% en agosto. También subieron Pan y cereales, con un incremento del 2,3%, y Leche, productos lácteos y huevos, que avanzaron 1,6%.
Otros sectores también se ubicaron por encima del promedio general. Cuidado personal, protección social y otros productos registró una suba del 2,4%, mientras que Información y comunicación aumentó 2,2%. Salud, por su parte, tuvo una variación del 1,9%.
Hubo, sin embargo, algunos capítulos que mostraron bajas. Prendas de vestir y calzado registró una caída del 0,7%, mientras que Restaurantes y hoteles retrocedió 0,1% durante agosto.
De esta manera, el dato porteño combina dos señales diferentes. Por un lado, la inflación mensual se desaceleró con fuerza respecto de julio y bajó de 2,9% a 1,7%. Por otro, algunos de los gastos más sensibles para los hogares, como vivienda, alimentos y determinados servicios, continuaron registrando incrementos relevantes.
La evolución también vuelve a poner en perspectiva las expectativas oficiales sobre una eventual llegada de la inflación a registros mensuales inferiores al 1%. Aunque agosto mostró una moderación considerable, el índice todavía se mantiene por encima de ese nivel.
Ahora la atención estará puesta en el dato nacional que difundirá el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Ese indicador permitirá determinar si la desaceleración registrada en la Ciudad de Buenos Aires también se refleja en el promedio de todo el país.
Mientras tanto, los números porteños dejan un escenario de menor velocidad en el aumento de los precios, pero todavía lejos de una estabilidad plena. Con una inflación acumulada del 21,5% en ocho meses y una variación interanual del 33,3%, el costo de vida continúa siendo uno de los principales desafíos para los hogares.
