POLICIALES
FALSO ALLANAMIENTO Y MILLONARIO BOTÍN: dos policías fueron detenidos por un robo de más de $30 millones en Córdoba
Dos efectivos de la Policía Federal fueron arrestados acusados de integrar un grupo que simuló un procedimiento judicial para ingresar a una vivienda de barrio General Pueyrredón. Se llevaron más de $30 millones, joyas y otros objetos de valor. Hay otros dos sospechosos buscados.
Dos integrantes de la Policía Federal Argentina fueron detenidos en Córdoba, acusados de participar en un falso allanamiento durante el cual un grupo de hombres habría ingresado a una vivienda y sustraído más de 30 millones de pesos, además de joyas y otros objetos de valor.
El hecho ocurrió en una casa ubicada en el barrio General Pueyrredón, en el sector este de la ciudad de Córdoba. Según la denuncia realizada por la familia damnificada, una camioneta identificada como perteneciente a la Policía Federal llegó hasta el domicilio y de ella descendieron cuatro hombres.
Tres de los sospechosos llevaban uniformes policiales, además de pasamontañas y guantes. El grupo se presentó ante la propietaria de la vivienda como integrantes de una fuerza de seguridad y aseguró que debía realizar un procedimiento ordenado por la Justicia.
Para darle mayor apariencia de legalidad al operativo, los hombres llegaron acompañados por otro individuo que fue presentado como un supuesto testigo civil. La maniobra permitió que la mujer creyera inicialmente que se trataba de un procedimiento oficial y autorizara el ingreso a la propiedad.
En ese momento, la dueña de la vivienda se encontraba junto a sus hijos pequeños. Los hombres no habrían exhibido una orden judicial, pero lograron convencerla de que tenían autorización para ingresar y comenzaron a recorrer los distintos ambientes de la casa.
Mientras uno de los integrantes del grupo permanecía junto a la familia, los demás revisaron diferentes sectores de la propiedad en busca de dinero y objetos de valor. Durante el supuesto allanamiento también provocaron daños materiales.
Uno de los episodios que llamó particularmente la atención de los investigadores fue la rotura de una pared. Los falsos policías buscaban una supuesta caja fuerte, aunque los propietarios posteriormente señalaron que en el lugar no existía ningún compartimento de esas características.
Después de revisar la vivienda, los delincuentes habrían encontrado una importante suma de dinero. De acuerdo con la denuncia, el botín superó los 30 millones de pesos y también incluyó joyas y otros elementos de valor que se encontraban dentro de la propiedad.
Antes de retirarse, el grupo tomó además una medida que complicó inicialmente la reconstrucción del hecho: se llevó el disco duro correspondiente al sistema de cámaras de seguridad de la vivienda. De esa manera, los sospechosos intentaron evitar que quedaran registradas las imágenes de su ingreso y de los movimientos realizados durante el falso procedimiento.
La maniobra comenzó a quedar al descubierto cuando el propietario regresó a la casa. La familia empezó entonces a comunicarse con distintas dependencias policiales y judiciales para confirmar la existencia del supuesto allanamiento y conocer los motivos por los cuales se había realizado.
Las consultas permitieron advertir rápidamente que algo no encajaba. Ninguna de las autoridades consultadas había dispuesto un procedimiento en ese domicilio durante el horario en el que los hombres habían ingresado.
Ante esa situación, la familia presentó una denuncia y la investigación quedó en manos de la Fiscalía Federal encabezada por Maximiliano Hairabedian. A partir de allí, los investigadores comenzaron a reconstruir la secuencia del hecho y analizaron diferentes elementos que permitieron avanzar sobre la identidad de los integrantes del grupo.
Las medidas judiciales permitieron identificar a dos de los presuntos participantes. Se trata del inspector oficial Matías Mercado y del cabo Emanuel Guardia, ambos integrantes de la Policía Federal Argentina.
Los dos efectivos fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia, que ahora deberá determinar cuál fue el papel que desempeñó cada uno dentro de la maniobra y qué grado de responsabilidad tuvo en el ingreso a la vivienda y en el robo.
Pero la investigación todavía no terminó. Las autoridades trabajan para identificar y localizar a los otros dos hombres que habrían formado parte del grupo que participó del falso allanamiento.
Uno de los principales objetivos de la pesquisa será determinar cómo se organizó el procedimiento, cómo consiguieron utilizar una camioneta policial y de qué manera tuvieron acceso a los uniformes y demás elementos que les permitieron presentarse ante la familia como integrantes de una fuerza de seguridad.
La utilización de indumentaria policial y de un vehículo asociado a la Policía Federal constituye uno de los aspectos centrales de la investigación, ya que habría sido utilizada para generar confianza en los habitantes de la vivienda y facilitar el ingreso al domicilio.
Los investigadores también deberán establecer si los sospechosos conocían previamente la existencia del dinero y los objetos de valor que se encontraban en la propiedad o si la banda llegó al lugar con información concreta sobre lo que podía encontrar.
El retiro del disco duro de las cámaras de seguridad es otro de los elementos que quedó bajo análisis, debido a que podría indicar que los autores conocían la existencia del sistema de vigilancia y buscaban eliminar posibles registros de su presencia en la vivienda.
La Justicia deberá avanzar ahora sobre la totalidad de las pruebas reunidas para establecer la responsabilidad de los dos policías detenidos y determinar quiénes fueron los otros integrantes del grupo. También se intentará recuperar el dinero y los objetos sustraídos y establecer si los sospechosos podrían estar vinculados con otros hechos similares.
El caso generó especial preocupación por la modalidad utilizada. No se trató simplemente de un ingreso violento a una vivienda, sino de una maniobra en la que los presuntos delincuentes habrían utilizado la apariencia de un procedimiento oficial para acceder al domicilio, reducir las sospechas de los ocupantes y concretar el robo.
Mientras continúa la búsqueda de los otros dos sospechosos, los dos efectivos detenidos permanecen bajo investigación judicial. La causa deberá determinar si se trató de un hecho aislado o si detrás del falso allanamiento existía una estructura más amplia capaz de obtener información, recursos y elementos propios de un procedimiento policial para utilizarlos con fines delictivos.