POLICIALES
VIRREY DEL PINO: cayó uno de los sospechosos por el crimen del chofer Claudio Killing y buscan al segundo atacante
Juan Adorno, de 26 años, fue identificado a través de cámaras de seguridad y detenido una semana después del asesinato del conductor de una aplicación. Al ser aprehendido aseguró: “Yo manejaba la moto, pero no tiré”.
La investigación por el crimen de Claudio Killing, el chofer de una aplicación asesinado durante un intento de robo en Virrey del Pino, partido de La Matanza, tuvo un avance clave con la detención de uno de los sospechosos que habría participado del ataque.
El acusado fue identificado como Juan Adorno, de 26 años, y los investigadores lograron llegar hasta él luego de analizar distintas cámaras de seguridad de la zona y reconstruir los movimientos realizados antes y después del homicidio.
El operativo se concretó a una semana del asesinato y permitió además secuestrar prendas de vestir que podrían resultar importantes para la causa. Los elementos quedaron a disposición de la Justicia y serán sometidos a los peritajes correspondientes para determinar si tuvieron alguna relación con el hecho.
Al momento de ser detenido, Adorno habría realizado una declaración en la que intentó desvincularse de los disparos que terminaron con la vida de Killing. Según trascendió, manifestó que durante el episodio “estaba re drogado” y sostuvo: “Yo manejaba la moto, pero no tiré”.
La declaración será ahora analizada por los investigadores y deberá ser contrastada con el resto de las pruebas reunidas en el expediente. La Justicia deberá establecer cuál fue la participación concreta del sospechoso y si tuvo algún grado de responsabilidad en el homicidio, más allá de quién haya efectuado los disparos.
La causa está a cargo del fiscal Diego Rulli, de la Unidad Funcional de Instrucción Temática Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, quien ordenó continuar con las medidas destinadas a reconstruir la secuencia completa del ataque.
Uno de los principales objetivos de los investigadores es encontrar al segundo sospechoso que habría participado del intento de robo. Para eso, continúan revisando registros de cámaras y otros elementos que puedan permitir establecer su identidad y determinar hacia dónde escaparon los responsables después del ataque.
El crimen de Killing ocurrió a metros de la intersección de las calles Río Orinoco y Corrales, en Virrey del Pino. El conductor se encontraba trabajando con una aplicación de viajes cuando fue sorprendido por dos delincuentes que habrían intentado robarle.
Una pasajera de 50 años que se encontraba dentro del vehículo aportó información sobre lo ocurrido y permitió a los investigadores reconstruir parte de la secuencia. Según su testimonio, los delincuentes abordaron al conductor con intenciones de cometer un robo, aunque finalmente no lograron concretarlo.
Antes de abandonar el lugar, uno de los atacantes habría efectuado varios disparos contra Killing. El conductor recibió heridas de gravedad y murió como consecuencia del ataque, pese a la asistencia recibida posteriormente.
El homicidio generó preocupación entre los conductores que trabajan mediante aplicaciones, un sector que desarrolla su actividad a bordo de vehículos particulares y que queda expuesto a situaciones de inseguridad durante los recorridos.
La detención de Adorno representa así un primer avance concreto para esclarecer el asesinato, aunque todavía quedan varios interrogantes por resolver. Entre ellos, determinar quién efectuó los disparos, cuál fue exactamente el papel de cada uno de los atacantes y cómo se produjo la fuga.
Ahora los investigadores deberán profundizar el análisis de las imágenes obtenidas y de las prendas secuestradas durante el procedimiento. También buscarán establecer si existen otros elementos que permitan vincular al detenido con la escena del crimen.
Mientras tanto, Adorno permanece a disposición de la Justicia y será sometido al proceso correspondiente. Su versión de los hechos deberá ser confrontada con las pruebas reunidas por los investigadores.
El objetivo central de la causa es identificar al segundo implicado y determinar las responsabilidades individuales por el asesinato de Claudio Killing, un crimen que volvió a poner en primer plano la inseguridad que enfrentan los trabajadores de aplicaciones durante sus jornadas laborales.