POLICIALES
¡CRIMEN Y FUGA EN SAN JUSTO! Mataron a un empleado durante un robo y detuvieron a cinco sospechosos en un boliche
Diego Aguirre, de 47 años, fue asesinado de un disparo cuando intentó defender al dueño de una distribuidora durante un asalto. La investigación permitió reconstruir la fuga y detener a cinco personas, entre ellas un policía porteño y un cadete bonaerense.
Un empleado de una distribuidora fue asesinado de un disparo durante un robo en San Justo, partido de La Matanza, y la investigación terminó con cinco personas detenidas en un boliche de la misma localidad. Entre los sospechosos se encuentran un oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y un cadete de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
La víctima fue identificada como Diego Aguirre, de 47 años, quien trabajaba en un comercio ubicado en las inmediaciones de Juan Manuel de Rosas y León Gallo. El hecho ocurrió el viernes por la tarde, cuando el propietario de la distribuidora se disponía a subir a su camioneta y fue sorprendido por dos delincuentes armados.
De acuerdo con la información reunida por los investigadores, los asaltantes amenazaron al dueño del comercio con el objetivo de apoderarse de la recaudación. En medio de la situación, Aguirre intentó intervenir para defender a su jefe y recibió un disparo.
El empleado quedó gravemente herido como consecuencia del ataque y murió poco después. Los delincuentes escaparon del lugar a bordo de un Fiat Siena, que era conducido por un tercer integrante de la banda y que habría cumplido la función de trasladarlos durante la fuga.
Tras recibir la denuncia, efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Matanza y del Grupo Táctico Operativo de distintas comisarías de la jurisdicción comenzaron a trabajar para reconstruir la secuencia del robo y determinar hacia dónde habían escapado los responsables.
La investigación quedó bajo la supervisión del fiscal Diego Rulli, de la Unidad Funcional de Instrucción de Homicidios de La Matanza, quien dispuso distintas medidas para identificar a los sospechosos y reunir pruebas que permitieran establecer el grado de participación de cada uno.
Uno de los elementos centrales de la pesquisa fue el análisis de las cámaras de seguridad instaladas en la zona. A través de las imágenes, los investigadores lograron seguir parte del recorrido realizado por los delincuentes después del homicidio.
De esta manera pudieron localizar el Fiat Siena utilizado durante el asalto. El vehículo apareció abandonado aproximadamente diez cuadras después del lugar donde fue asesinado Aguirre y presentaba una patente que no coincidía con su identificación original.
Al profundizar la investigación sobre el automóvil, los efectivos descubrieron además que tenía un pedido de secuestro vigente por un robo agravado cometido durante junio. Ese antecedente permitió sumar información a la causa y reconstruir con mayor precisión los movimientos realizados por los sospechosos.
Sin embargo, el seguimiento no terminó con el hallazgo del Siena. El análisis de las imágenes permitió establecer que tres de los presuntos involucrados descendieron del vehículo y subieron posteriormente a otro automóvil, un Renault Logan gris que habría sido utilizado como vehículo de apoyo.
A partir de las cámaras, los investigadores siguieron el recorrido del Logan y determinaron que varias horas después los sospechosos se dirigieron hacia un establecimiento nocturno ubicado en San Justo.
Con esa información, los efectivos montaron un operativo en el lugar y lograron detener a cinco personas que quedaron a disposición de la Justicia. Ahora deberán establecer cuál fue la participación concreta de cada una en el robo y en el homicidio de Aguirre.
Durante el procedimiento también fue secuestrado el Renault Logan que habría sido utilizado durante la fuga. Además, los investigadores encontraron el arma reglamentaria perteneciente al oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires que se encontraba entre los detenidos.
La presencia de integrantes de fuerzas de seguridad entre los sospechosos agregó un nuevo elemento a una causa que ya había comenzado con un homicidio durante un robo. Entre los detenidos también se encuentra un cadete de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
La Justicia deberá determinar ahora si ambos participaron directamente del asalto, cuál habría sido su función dentro de la estructura investigada y bajo qué circunstancias quedaron vinculados con el crimen.
Otro de los puntos centrales de la pesquisa será establecer quién efectuó el disparo que provocó la muerte de Aguirre. Para eso serán fundamentales las pericias sobre el arma secuestrada, los vehículos, las imágenes de las cámaras de seguridad y otros elementos incorporados al expediente.
Los investigadores también deberán determinar si las cinco personas detenidas participaron del mismo modo en el hecho o si cada una cumplió funciones diferentes durante el robo, el traslado de los delincuentes y la posterior fuga.
La causa continúa bajo la dirección del fiscal Rulli, mientras se esperan nuevas medidas judiciales y resultados de las pericias. La reconstrucción del recorrido de los vehículos y el análisis de las imágenes serán claves para avanzar en la identificación de los responsables directos del homicidio.
El crimen provocó preocupación entre comerciantes y vecinos de San Justo, especialmente por la violencia con la que se produjo el asalto y por la rápida fuga de los delincuentes después de disparar contra el trabajador.
La investigación, que comenzó frente a una distribuidora con el asesinato de un empleado que intentó defender a su jefe, terminó siguiendo el rastro de los vehículos utilizados durante la huida hasta llegar a un boliche de la misma localidad.
Ahora la Justicia deberá determinar si los cinco detenidos forman parte de la banda que cometió el robo, qué papel tuvo cada uno y quién fue el responsable del disparo que terminó con la vida de Diego Aguirre.