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RIVER TOCÓ FONDO: perdió con Tigre, suma seis derrotas y atraviesa una crisis histórica
El equipo de Eduardo Coudet cayó 1-0 ante Tigre en Victoria y profundizó su peor momento. River perdió los cuatro partidos del Torneo Clausura, todavía no convirtió goles y llega golpeado al debut en los octavos de final de la Copa Sudamericana.
River Plate ya no encuentra respuestas. El equipo de Núñez perdió este domingo 1-0 frente a Tigre en el estadio José Dellagiovanna, por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026, y sumó su sexta derrota consecutiva, una racha que expone una crisis futbolística que adquirió dimensiones históricas.
El conjunto dirigido por Eduardo Coudet volvió a controlar buena parte del partido, pero otra vez mostró enormes dificultades para transformar la posesión en situaciones de peligro. Cuando parecía que el encuentro se encaminaba hacia un empate sin goles, un error en la salida terminó siendo decisivo y le permitió al conjunto de Victoria quedarse con los tres puntos.
River tuvo la iniciativa desde el comienzo, aunque volvió a repetir una postal que ya se hizo habitual: mucha circulación de pelota, escasa profundidad y pocas situaciones claras frente al arco rival. Tigre se replegó con orden, cerró los espacios y obligó al visitante a buscar alternativas que nunca aparecieron con claridad.
El partido tampoco comenzó de la mejor manera para el equipo local. Antes de los dos minutos, Pity Martínez sufrió una lesión muscular y debió abandonar el campo de juego. Sin embargo, Tigre consiguió reorganizarse rápidamente y logró contener los intentos de un River que tuvo la pelota, pero no consiguió lastimar.
La primera etapa transcurrió con pocas emociones. River se acercó mediante un cabezazo de Francisco Ortega que Felipe Zenobio logró controlar y posteriormente tuvo una situación de mayor peligro cuando Ángel Correa se combinó con Lucas Beltrán y logró ingresar al área con pelota dominada.
En esa jugada, Correa cayó luego de una intervención de Nahuel Banegas y todo River reclamó penal. El árbitro Andrés Gariano dejó continuar la acción y el VAR revisó la jugada sin modificar la decisión. La protesta de los futbolistas visitantes fue una de las pocas situaciones que alteró el desarrollo de un primer tiempo demasiado cerrado.
Con el paso de los minutos, el dominio de River se volvió cada vez más estéril. El equipo de Coudet movió la pelota de un sector al otro, pero Tigre sostuvo dos líneas compactas y prácticamente no le concedió espacios para ingresar al área.
En el segundo tiempo apareció durante algunos minutos una versión algo más agresiva del conjunto visitante. Tobías Andrada, uno de los refuerzos, consiguió involucrarse más en el circuito ofensivo y Correa comenzó a tener mayor participación. Sin embargo, la mejoría no se tradujo en ocasiones concretas.
Lucas Beltrán quedó demasiado aislado y River tampoco encontró soluciones cuando Rafael Santos Borré ingresó para intentar cambiar el desarrollo. Los centros cruzados y los remates desde media distancia se convirtieron en los principales recursos de un equipo que no encontraba caminos para llegar al gol.
Tigre, en cambio, esperaba una oportunidad. Y la encontró a los 78 minutos.
Nicolás Otamendi entregó la pelota hacia Aníbal Moreno, quien fue presionado por Jabes Saralegui y terminó perdiendo la posesión. El mediocampista de Tigre recuperó rápidamente y asistió a Nacho Russo, que quedó con espacio para definir y venció al arquero de River para establecer el 1-0.
El gol fue un golpe durísimo para un River que, pese a haber tenido el control territorial durante buena parte del encuentro, volvió a quedar expuesto ante un error puntual. Obligado a buscar el empate, el equipo de Núñez insistió con centros y disparos desde afuera del área, pero nunca consiguió generar una ocasión suficientemente clara.
El pitazo final confirmó otra derrota y profundizó una situación que ya dejó de ser una simple mala racha. River perdió los cuatro partidos que disputó en el Torneo Clausura y todavía no consiguió marcar un solo gol.
Además, si se contabiliza la final del Torneo Apertura frente a Belgrano, el conjunto de Núñez acumula seis derrotas consecutivas. Se trata de una racha que no encuentra antecedentes similares en la historia de River en Primera División desde el período 1905-1906.
El comienzo del actual campeonato también quedó registrado entre los peores de la historia profesional del club. River nunca había perdido sus cuatro primeros partidos de un torneo durante la era profesional. El único antecedente de un inicio semejante se remonta a 1906, cuando todavía competía en la segunda categoría.
La falta de gol constituye otro de los grandes problemas. River no convirtió en ninguno de sus cuatro compromisos del Clausura y, mientras el equipo intenta encontrar una identidad ofensiva, la presión sobre Coudet y sus futbolistas aumenta partido tras partido.
A ese panorama se suma una estadística especialmente negativa: River alcanzó los 29 partidos en los que recibió el primer gol y posteriormente no logró ganar. Una cifra que refleja las dificultades que tiene el equipo para reaccionar cuando comienza en desventaja.
El calendario, además, no ofrece margen para recuperarse.
River deberá cambiar rápidamente el foco porque el próximo miércoles afrontará uno de los partidos más importantes del semestre. Desde las 21:30 visitará a Independiente Santa Fe en Bogotá, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Ese encuentro podría marcar además el esperado debut de Thiago Almada, la incorporación más importante del mercado de pases del conjunto de Núñez. La llegada del campeón del mundo aparece ahora como una de las grandes esperanzas para intentar modificar el rumbo de un equipo que necesita respuestas inmediatas.
Después del compromiso internacional, River regresará al país para recibir a Argentinos Juniors en el estadio Monumental. El encuentro estará rodeado por una enorme expectativa y también por la presión de una hinchada que seguramente exigirá una reacción después de un comienzo de campeonato inesperadamente negativo.
Tigre, por su parte, consiguió una victoria que le permite recuperar confianza y deberá afrontar también un compromiso internacional. El miércoles, desde las 19, recibirá a Montevideo City Torque por la Copa Sudamericana, después de haber superado el repechaje frente a Nacional de Uruguay.
Para River, sin embargo, el escenario es completamente diferente. La derrota en Victoria no fue solamente un nuevo tropiezo: confirmó una tendencia que se viene profundizando y dejó al equipo ante una situación límite.
Seis derrotas consecutivas, cuatro partidos perdidos en el Clausura, ningún gol convertido y un debut internacional a pocos días de distancia configuran un panorama que obliga a River a reaccionar de inmediato.
El partido ante Independiente Santa Fe será, entonces, mucho más que el comienzo de una serie por la Copa Sudamericana. Será la primera oportunidad para comprobar si River puede cortar una caída que ya ingresó en los registros más negativos de su historia reciente.