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BAJÓ LA INFLACIÓN, PERO SIGUEN LAS ALERTAS: el costo de vida desaceleró por segundo mes consecutivo
El Índice de Precios al Consumidor fue de 2,1 por ciento en mayo y acumuló dos meses de baja. Aunque el Gobierno celebra la desaceleración, varios rubros continúan aumentando por encima del promedio y persisten las dudas sobre la economía.
La inflación volvió a mostrar una desaceleración durante mayo y registró uno de los niveles más bajos de los últimos meses. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor alcanzó el 2,1 por ciento, consolidando una tendencia descendente que ya había comenzado a observarse en abril.
El dato representa una mejora respecto de los registros previos y constituye una señal positiva para el Gobierno nacional, que busca sostener el proceso de estabilización económica luego de un período marcado por fuertes aumentos de precios y elevada incertidumbre.
Con el resultado de mayo, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año llegó al 14,7 por ciento, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,2 por ciento. Aunque el indicador continúa mostrando una desaceleración en términos mensuales, algunos sectores siguen reflejando incrementos significativos que afectan directamente el presupuesto de los hogares.
De acuerdo con el informe oficial, los bienes registraron un aumento promedio de dos por ciento durante mayo, mientras que los servicios avanzaron 2,5 por ciento. Esta diferencia confirma una tendencia observada en los últimos meses, donde los servicios continúan incrementándose a un ritmo superior al de los productos de consumo masivo.
El relevamiento también expuso diferencias entre regiones. El Noreste argentino fue la zona que registró la mayor inflación del país, con una variación de 2,6 por ciento. Detrás se ubicó el Gran Buenos Aires, con 2,3 por ciento, mientras que el resto de las regiones mostró aumentos más cercanos al promedio nacional.
Entre los rubros que más aumentaron durante mayo, Comunicación encabezó la lista con una suba de 3,4 por ciento. Le siguieron Educación, con 2,9 por ciento; Recreación y cultura, con 2,8 por ciento; Salud, con 2,7 por ciento; Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 2,6 por ciento; y Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un incremento de 2,5 por ciento.
La evolución de los alimentos continúa siendo uno de los aspectos más observados por analistas y consumidores debido a su impacto directo sobre el poder adquisitivo. Aunque el aumento fue inferior al registrado en otros períodos recientes, sigue ubicándose por encima de la inflación general.
En contraste, el rubro Prendas de vestir y calzado fue el que mostró la menor variación mensual, con apenas 0,3 por ciento, convirtiéndose en uno de los sectores con menor presión inflacionaria durante mayo.
La mirada de mediano plazo también refleja diferencias importantes entre sectores. En lo que va de 2026, Educación lidera los aumentos acumulados con una suba de 22,5 por ciento. Más atrás aparecen Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 21,1 por ciento; Comunicación, con 16,9 por ciento; y Alimentos y bebidas no alcohólicas, con 16,2 por ciento.
La comparación con los últimos doce meses muestra que algunos servicios esenciales continúan muy por encima del promedio general. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumula un aumento interanual de 48 por ciento, seguido por Educación, con 42,7 por ciento; Transporte, con 42,1 por ciento; Comunicación, con 37,4 por ciento; y Restaurantes y hoteles, con 37,3 por ciento.
Por el contrario, Prendas de vestir y calzado continúa siendo la división con menor incremento anual, con una variación acumulada de apenas 12 por ciento.
Los números difundidos por el INDEC reflejan una desaceleración sostenida de la inflación durante los últimos meses, un dato que el Gobierno considera clave para consolidar su programa económico. Sin embargo, especialistas advierten que todavía existen desafíos importantes, especialmente en aquellos sectores vinculados a servicios regulados, tarifas y gastos esenciales que continúan mostrando aumentos superiores al promedio.
Mientras la administración de Javier Milei celebra la continuidad de la baja inflacionaria, la atención comienza a concentrarse en el comportamiento de los precios durante la segunda mitad del año. La evolución del consumo, el nivel de actividad económica, las tarifas y el tipo de cambio serán factores determinantes para saber si la desaceleración logra consolidarse o si vuelven a aparecer presiones que alteren la tendencia observada en los últimos meses.
