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LOCURA TOTAL Y FINAL DE PELÍCULA: Estudiantes ganó en el descuento y logró una clasificación agónica en la Libertadores
El equipo platense venció a Independiente Medellín con un gol en tiempo agregado que necesitó revisión del VAR. El triunfo desató una explosión en La Plata y le dio el pase a octavos de final.
Estudiantes protagonizó una noche cargada de tensión, suspenso y emoción hasta el último segundo. Cuando el empate parecía condenarlo a una eliminación dolorosa, el equipo platense encontró un gol agónico en tiempo agregado, venció por 1 a 0 a Independiente Medellín y consiguió una clasificación dramática a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026.
El estadio Jorge Luis Hirschi vivió una definición electrizante. El conjunto argentino llegaba obligado a ganar para seguir con vida en el Grupo A y durante gran parte de la noche chocó contra la resistencia de un rival ordenado y un arquero que parecía decidido a transformarse en figura.
La presión estaba instalada desde el comienzo. Estudiantes asumió el protagonismo desde el primer minuto y salió decidido a imponer condiciones. Con un planteo ofensivo y el empuje de su público, buscó rápidamente acercarse al arco rival.
Independiente Medellín, por su parte, eligió otro camino. El conjunto colombiano apostó a mantener el orden defensivo, cerró espacios y trató de aprovechar cualquier oportunidad para responder mediante contragolpes rápidos.
Las primeras aproximaciones dejaron claro el desarrollo que tendría la noche. Facundo Farías generó una de las primeras situaciones con un remate que pasó muy cerca del travesaño y levantó a los hinchas de sus asientos.
La visita respondió poco después con una acción de Yony González, aunque la jugada terminó sin precisión en la definición.
Con el paso de los minutos comenzó a aparecer el nombre que terminaría siendo una verdadera pesadilla para Estudiantes: Éder Chaux.
El arquero colombiano sostuvo a su equipo durante gran parte del encuentro y protagonizó varias intervenciones determinantes. Antes del descanso le negó el gol a Guido Carrillo con una gran reacción que mantuvo el cero y aumentó la ansiedad en las tribunas.
En el segundo tiempo el conjunto local intensificó la búsqueda y adelantó aún más sus líneas. Sin embargo, el dominio estuvo acompañado por apuro y nerviosismo.
El reloj comenzó a transformarse en un rival más y el equipo empujó con urgencia en busca de una clasificación que parecía escaparse.
Independiente Medellín, mientras tanto, utilizó la experiencia de sus futbolistas para administrar tiempos y sostener un resultado que lo mantenía con chances de avanzar.
Pero el desenlace todavía guardaba emociones.
Primero Guido Carrillo volvió a encontrarse con otra gran respuesta de Chaux tras un cabezazo peligroso. Luego Santiago Núñez también estuvo cerca de romper el empate y obligó a una nueva intervención salvadora.
Cuando todo parecía terminado llegó el estallido.
Ya en el minuto noventa y dos, una pelota aérea dentro del área derivó en un doble cabezazo y finalmente Mikel Amondarain apareció para empujar la pelota y desatar una explosión total en el estadio.
Sin embargo, la alegría duró apenas unos segundos.
La jugada quedó inmediatamente bajo revisión por una posible posición adelantada y el estadio entero quedó paralizado a la espera del veredicto.
Fueron instantes de máxima tensión. Silencio, nervios y miradas dirigidas hacia la tecnología.
Hasta que finalmente llegó la confirmación.
El VAR validó el gol y el estadio pasó de la angustia absoluta a una euforia descontrolada. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron una clasificación sufrida que parecía escaparse hasta el último instante.
Con este triunfo, Estudiantes alcanzó los nueve puntos y se quedó con el segundo lugar del grupo detrás de Flamengo, que terminó como líder tras una campaña dominante.
Ahora el conjunto platense esperará el sorteo para conocer su rival en octavos de final. La noche en La Plata dejó una certeza: algunas clasificaciones valen mucho más cuando se consiguen con el corazón al límite.